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martes, 21 de diciembre de 2010

EL ABORTO: OBRA MAESTRA DEL DEMONIO, por el Padre Thomas J. Euteneuer - Un muy profundo y brillante análisis

de Pro Vida-Miami, el Lunes, 20 de diciembre de 2010

Hace un tiempo visité el centro de abortos de Leroy Cahart en Omaha, Nebraska, EEUU, donde se practican abortos “por nacimiento parcial”. Pude ver, incómodamente, un lugar totalmente repulsivo y lleno de maldad humana. Solamente con mirar el dilapidado centro para reparación de vehículos convertido en una fábrica para matar bebés, y la suciedad en toda el área, no pude menos que pensar que el mal del aborto degrada todo lo que toca.
El aborto no es solamente una plaga social; es también una negación espiritual del plan de Dios para la felicidad y el bienestar del ser humano. Cuando Dios dice “¡sí!” a la vida y la fertilidad, el demonio grita un rotundo “¡no!”
El poder espiritual del aborto consiste en su perfecta violación de todos los mandamientos de Dios.      
En primer lugar, la mayoría de los abortos son pecados contra el sexto y el noveno mandamientos adulterio, fornicación y lujuria. 
Ciertamente, el aborto es un pecado contra el quinto mandamiento, que prohíbe el homicidio directo.  
De la misma manera, viola también el tercer mandamiento, porque la inmensa mayoría de los bebés mueren por aborto los sábados, que son días de mayor actividad comercial de los centros de abortos. (El sábado es, tradicionalmente, el día de observancia judía, que fue trasladado al domingo por la Iglesia Católica luego de la resurrección de Cristo.) 
Hispanos por abortos 
El aborto constituye también un revés del cuarto mandamiento, pues el padre y la madre “deshonran” al niño de la manera más espantosa, maldicen la santidad de Dios en su segundo mandamiento, que se manifiesta en Su única criatura hecha “a Su imagen y semejanza” (Génesis 1:27).
Por ser una falsa religión, el aborto constituye una violación del primer mandamiento que prohíbe la veneración de deidad alguna fuera de Dios. No cabe duda de que esta “religión” se sostiene a base de un sistema altamente sofisticado de falsedades y engaños, que llevan a la mujer a acudir al centro de abortos, todo lo cual viola también el octavo mandamiento: “No levantarás falso testimonio”.  
Más aún, el aborto nos roba, a nivel personal y nacional, de nuestras esperanzas para el futuro, cimentado en nuestros bebés, rechazando así el séptimo mandamiento: “No robarás”. Todos aquellos que estudian el asunto de la inmigración, deben recordar que la presencia de más de 40 millones de inmigrantes hispanos en EEUU, ha llenado el vacío dejado por la destrucción de 47 millones de nuestros propios niños por medio del aborto. Esa destrucción ha ocurrido a partir de la decisión judicial a favor del aborto, llamada “Roe v Wade”, que el Tribunal Supremo de EEUU emitió el 22 de enero de 1973. Aquel dicho “la naturaleza aborrece un vacío” tiene tanta verdad en los asuntos de la demografía, como en los de la física.  
Una verdadera fuerza espiritual
Finalmente, el décimo mandamiento, que prohíbe codiciar los bienes del prójimo, trata sobre el pecado capital de la avaricia, que es precisamente lo que motiva a los aborteros. En ocasiones se oye a los aborteros decir que odian el aborto, pero ellos aman el dinero que hay detrás de ello. 
El aborto es como una gran vorágine espiritual que hala a las personas hacia el interior de sí misma, y hasta la Iglesia también podría verse comprometida por este mal. Los pecados de la Iglesia son pecados de omisión inspirados por el aborto – lo cual se ve en el terrible silencio de los sacerdotes sobre este tema, los líderes políticos ‘católicos’ herejes que apoyan el aborto, la fácil justificación del aborto por educadores católicos, la falta de verticalidad moral del personal médico católico en cuanto a los anticonceptivos abortifacientes y la esterilización, y la lista continúa. 
Todo lo que he señalado tiene el propósito de informarles de que el aborto es una fuerza espiritual que rechaza el plan de Dios para el amor, la vida y la familia.

El aborto no solamente destruye los cuerpos, pues también destruye las almas; y esto, tomando en cuenta la eternidad, es la gran obra maestra del demonio.

Agradecemos a la Lic. Marlene Gillette, abogada y gran colaboradora de VHI, la traducción de este artículo, cuyo título original es “Abortion: The Devil’s Masterpiece, que fue publicado en el boletín electrónico semanal Spirit and Life, Vol. 1, No. 78, 3 de agosto del 2007, y disponible en el portal de HLI: http://www.hli.org/


















2 comentarios:

Unknown dijo...

Realmente he descubierto, que la estupidez humana no tiene limites... lo lamento por usted por no poder ver la otra cara de la moneda... pero si supiera que gran parte de los abortos son por que realmente la vida de ese niño no seria ni una miseria mejor que la de los padres .. posiblemente el demonio le hubiera hablado y le hubiera dicho.. "lo siento tanto, pero me considero impotente ante esta situacion... ya que prefiero que las mujeres violadas(muchas por padres y curas,muchas niñas entre 13 y 14) tengan una vida miserable con un niño con una vida posiblemente peor... y me hacen esto... eliminan a esta vida para que no tenga el futuro que le planee".. espero.. que tenga la suficiente inteligencia para entender este mensaje... y para entender que el absurdo poder monárquico de la iglesia con escusas de dios y del diablo han llevado al mundo a lo que hoy es... el aborto no es algo que se pueda elegir libremente... para que usted sepa... es una opcion femenina para el bien de la vida propia... existen muchas formas para cuidarse y etc... pero existen tambien muchas personas que no tienen los medios para pagarlas... informese mas y no hable o escriba wevadas....

Unknown dijo...

oviamente si mi comentario anterior no es aprovado.. quedara mas idiota de lo que en algun momento fue... D: