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LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, SUS PELIGROS Y ALCANCES

viernes, 29 de enero de 2016

LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, SUS PELIGROS Y ALCANCES

Presentación 

Se ha estado oyendo durante estos últimos años la expresión "género" y muchos se imaginan que es solo otra manera de referirse a la división de la humanidad en dos sexos, pero detrás del uso de esta palabra se esconde toda una ideología que busca precisamente hacer salir el pensamiento de los seres humanos de esta estructura bipolar.

Los proponentes de esta ideología quieren afirmar que las diferencias entre el varón y la mujer, fuera de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a una naturaleza fija que haga a unos seres humanos varones y a otros mujeres. Piensan más bien que las diferencias de manera de pensar, obrar y valorarse a sí mismos son el producto de la cultura de un país y de una época determinados, que les asigna a cada grupo de personas una serie de características que se explican por las conveniencias de las estructuras sociales de dicha sociedad.

Quieren rebelarse contra esto y dejar a la libertad de cada cual el tipo de "género" al que quieren pertenecer, todos igualmente válidos. Esto hace que hombres y mujeres heterosexuales, los homosexuales y las lesbianas, y los bisexuales sean simplemente modos de comportamiento sexual producto de la elección de cada persona, libertad que todos los demás deben respetar.

No se necesita mucha reflexión para darse cuenta de lo revolucionaria que es esta posición, y de las consecuencias que tiene la negación de que haya una naturaleza dada a cada uno de los seres humanos por su capital genético. Se diluye la diferencia entre los sexos como algo convencionalmente atribuido por la sociedad, y cada uno puede "inventarse" a sí mismo.

Toda la moral queda librada a la decisión del individuo y desaparece la diferencia entre lo permitido y lo prohibido en esta materia. Las consecuencias religiosas son también obvias. Es conveniente que el público en general se dé clara cuenta de lo que todo esto significa, pues los proponentes de esta ideología usan sistemáticamente un lenguaje equívoco para poder infiltrarse más fácilmente en el ambiente, mientras habitúan a las personas a pensar como ellos. Este librito puede ayudar mucho en precisar conceptos y llamar a una toma de posición con respecto a la mencionada ideología.

Mons. Oscar Alzamora Revoredo, S.M.
Obispo Auxiliar de Lima Miembro de la CEAL
Lima, Abril 1998.



La ideología de género: sus peligros y alcances

"El género es una construcción cultural; por consiguiente no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo… Al teorizar que el género es una construcción radicalmente independiente del sexo, el género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino"1.

Estas palabras que podrían parecer tomadas de un cuento de ciencia ficción que vaticina una seria pérdida de sentido común en el ser humano, no son otra cosa que un extracto del libro "Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity" (El Problema del Género: el Feminismo y la Subversión de la Identidad") de la feminista radical Judith Butler, que viene siendo utilizado desde hace varios años como libro de texto en diversos programas de estudios femeninos de prestigiosas universidades norteamericanas, en donde la perspectiva de género viene siendo ampliamente promovida.

Mientras muchos podrían seguir considerando el término ‘género´ como simplemente una forma cortés de decir ‘sexo´ para evitar el sentido secundario que ‘sexo´ tiene en inglés, y que por tanto ‘género´ se refiere a seres humanos masculinos y femeninos, existen otros que desde hace ya varios años han decidido difundir toda una "nueva perspectiva" del término. Esta perspectiva, para sorpresa de muchos, se refiere al término género como "roles socialmente construidos".

La IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, realizada en setiembre de 1995 en Pekín, fue el escenario elegido por los promotores de la nueva perspectiva para lanzar una fuerte campaña de persuasión y difusión. Es por ello que desde dicha cumbre la "perspectiva de género" ha venido filtrándose en diferentes ámbitos no sólo de los países industrializados, sino además de los países en vías de desarrollo.

Definición del término género

Precisamente en la cumbre de Pekín, muchos de los delegados participantes que ignoraban esta "nueva perspectiva" del término en cuestión, solicitaron a sus principales propulsores una definición clara que pudiera iluminar el debate. Así, la directiva de la conferencia de la ONU emitió la siguiente definición:

"El género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo".

Esta definición creó confusión entre los delegados a la cumbre, principalmente entre los provenientes de países católicos y de la Santa Sede, quienes solicitaron una mayor explicitación del término ya que se presentía que éste podría encubrir una agenda inaceptable que incluyera la tolerancia de orientaciones e identidades homosexuales, entre otras cosas. Fue entonces que Bella Abzug, exdiputada del Congreso de los Estados Unidos intervino para completar la novedosa interpretación del término "género":

"El sentido del término ‘género´ ha evolucionado, diferenciándose de la palabra ‘sexo´ para expresar la realidad de que la situación y los roles de la mujer y del hombre son construcciones sociales sujetas a cambio".

Quedaba claro pues que los partidarios de la perspectiva de género proponían algo mucho más temerario como por ejemplo que "no existe un hombre natural o una mujer natural, que no hay conjunción de características o de una conducta exclusiva de un sólo sexo, ni siquiera en la vida psíquica"2 . Así, "la inexistencia de una esencia femenina o masculina nos permite rechazar la supuesta ‘superioridad´ de uno u otro sexo, y cuestionar en lo posible si existe una forma ‘natural´ de sexualidad humana"3 .

Ante tal situación, muchos delegados cuestionaron el término así como su inclusión en el documento. Sin embargo, la exdiputada Abzug abogó férreamente en su favor:

"El concepto de ‘género´ está enclavado en el discurso social, político y legal contemporáneo. Ha sido integrado a la planificación conceptual, al lenguaje, los documentos y programas de los sistemas de las Naciones Unidas… los intentos actuales de varios Estados Miembros de borrar el término ‘género´ en la Plataforma de Acción y reemplazarlo por ‘sexo´ es una tentativa insultante y degradante de revocar los logros de las mujeres, de intimidarnos y de bloquear el progreso futuro".

El apasionamiento de Bella Abzug por incluir el término en Pekín llamó la atención de muchos delegados. Sin embargo, el asombro y desconcierto fue mayor luego que uno de los participantes difundiera algunos textos empleados por las feministas de género, profesoras de reconocidos Colleges y Universidades de los Estados Unidos. De acuerdo a la lista de lecturas obtenida por el delegado, las "feministas de género" defienden y difunden las siguientes definiciones:


Hegemonía o hegemónico: Ideas o conceptos aceptados universalmente como naturales, pero que en realidad son construcciones sociales.

Desconstrucción: La tarea de denunciar las ideas y el lenguaje hegemónico (es decir aceptados universalmente como naturales), con el fin de persuadir a la gente para creer que sus percepciones de la realidad son construcciones sociales.

Patriarcado, Patriarcal: Institucionalización del control masculino sobre la mujer, los hijos y la sociedad, que perpetúa la posición subordinada de la mujer.

Perversidad polimorfa, sexualmente polimorfo: Los hombres y las mujeres no sienten atracción por personas del sexo opuesto por naturaleza, sino más bien por un condicionamiento de la sociedad. Así, el deseo sexual puede dirigirse a cualquiera.

Heterosexualidad obligatoria: Se fuerza a las personas a pensar que el mundo está dividido en dos sexos que se atraen sexualmente uno al otro.

Preferencia u orientación sexual: Existen diversas formas de sexualidad -incluyendo homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y trasvestis- como equivalentes a la heterosexualidad.

Homofobia: Temor a relaciones con personas del mismo sexo; personas prejuiciadas en contra de los homosexuales. (El término se basa en la noción de que el prejuicio contra los homosexuales tiene sus raíces en el ensalzamiento de las tendencias homosexuales.)

Estas definiciones fueron tomadas del material obligatorio del curso "Re-imagen del Género" dictado en un prestigioso College norteamericano. Asimismo, las siguientes afirmaciones corresponden a la bibliografía obligatoria del mismo:

"La teoría feminista ya no puede darse el lujo simplemente de vocear una tolerancia del ‘lesbianismo´ como ‘estilo alterno de vida´ o hacer alusión de muestra a las lesbianas. Se ha retrasado demasiado una crítica feminista de la orientación heterosexual obligatoria de la mujer"4.

"Una estrategia apropiada y viable del derecho al aborto es la de informar a toda mujer que la penetración heterosexual es una violación, sea cualfuere su experiencia subjetiva contraria."5.

Las afirmaciones citadas podrían parecer suficientemente reveladoras sobre la peligrosa agenda de los promotores de esta "perspectiva". Sin embargo, existen aún otros postulados que las "feministas de género" propagan cada vez con mayor fuerza:

"Cada niño se asigna a una u otra categoría en base a la forma y tamaño de sus órganos genitales. Una vez hecha esta asignación nos convertimos en lo que la cultura piensa que cada uno es -femenina o masculino-. Aunque muchos crean que el hombre y la mujer son expresión natural de un plano genético, el género es producto de la cultura y el pensamiento humano, una construcción social que crea la ‘verdadera naturaleza´ de todo individuo"6.

Es así que para las "feministas de género", éste "implica clase, y la clase presupone desigualdad. Luchar más bien por desconstruir el género llevará mucho más rápidamente a la meta"7 .

El feminismo de género 

Pero en qué consiste el "feminismo de género" y cuál es la diferencia con el comúnmente conocido feminismo. Para comprender más a profundidad el debate en torno al "término género", vale la pena responder a esta pregunta.

El término "feministas de género" fue acuñado en primer lugar por Christina Hoff Sommers en su libro "Who Stole Feminism?" ("¿Quién se robó el Feminismo?"), con el fin de distinguir el feminismo de ideología radical surgido hacia fines de los 60´s, del anterior movimiento feminista de equidad.Aquí las palabras de Hoff Sommers:

"El feminismo de equidad es sencillamente la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación. Por el contrario, el feminismo del ‘género´ es una ideología que pretende abarcarlo todo, según la cual la mujer norteamericana está presa en un sistema patriarcal opresivo. La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista del ‘género´ a menudo piensa que han empeorado. Ven señales de patriarcado por dondequiera y piensan que la situación se pondrá peor. Pero esto carece de base en la realidad norteamericana. Las cosas nunca han estado mejores para la mujer que hoy conforma 55% del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial continúa cerrándose"8 .

Al parecer, este "feminismo de género" tuvo una fuerte presencia en la Cumbre de Pekín. Así lo afirma Dale O´Leary, autora de numerosos ensayos sobre la mujer y participante en la Conferencia de Pekín, quien asegura que durante todas las jornadas de trabajo, aquellas mujeres que se identificaron como feministas abogaron persistentemente por incluir la "perspectiva del género" en el texto, por la definición de "género" como ‘roles socialmente construidos´ y por el uso de "género" en sustitución de ‘mujer´ o de masculino y femenino.

De hecho todas las personas familiarizadas con los objetivos del "feminismo de género", reconocieron inmediatamente la conexión entre la mencionada ideología y el borrador del "Programa de Acción" del 27 de febrero que incluía propuestas aparentemente inocentes y términos particularmente ambiguos.

Neo marxismo

En palabras de Dale O´Leary, la teoría del "feminismo de género" se basa en una interpretación neo-marxista de la historia. Comienza con la afirmación de Marx, de que toda la historia es una lucha de clases, de opresor contra oprimido, en una batalla que se resolverá solo cuando los oprimidos se percaten de su situación, se alcen en revolución e impongan una dictadura de los oprimidos. La sociedad será totalmente reconstruida y emergerá la sociedad sin clases, libre de conflictos, que asegurará la paz y prosperidad utópicas para todos.

O´Leary agrega que Frederick Engels fue quien sentó las bases de la unión entre el marxismo y el feminismo. Para ello cita el libro "El Origen de la Familia, la Propiedad y el Estado", escrito por el pensador alemán en 1884 en el que señala:

"El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino"9.

Según O´Leary, los marxistas clásicos creían que el sistema de clases desaparecería una vez que se eliminara la propiedad privada, se facilitara el divorcio, se aceptara la ilegitimidad, se forzara la entrada de la mujer al mercado laboral, se colocara a los niños en institutos de cuidado diario y se eliminara la religión. Sin embargo, para las "feministas de género", los marxistas fracasaron por concentrarse en soluciones económicas sin atacar directamente a la familia, que era la verdadera causa de las clases.

En ese sentido, la feminista Shulamith Firestone afirma la necesidad de destruir la diferencia de clases, más aún la diferencia de sexos:

"… asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños. Y así como la meta final de la revolución socialista era no sólo acabar con el privilegio de la clase económica, sino con la distinción misma entre clases económicas, la meta definitiva de la revolución feminista debe ser igualmente -a diferencia del primer movimiento feminista- no simplemente acabar con el privilegio masculino sino con la distinción de sexos misma: las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importarían culturalmente"10.

Cuando la naturaleza estorba

Es claro pues que para esta nueva "perspectiva de género", la realidad de la naturaleza incomoda, estorba, y por tanto, debe desaparecer. Al respecto, la propia Shulamith Firestone decía:

"Lo ‘natural´ no es necesariamente un valor ‘humano´. La humanidad ha comenzado a sobre pasar a la naturaleza; ya no podemos justificar la continuación de un sistema discriminatorio de clases por sexos sobre la base de sus orígenes en la Naturaleza. De hecho, por la sola razón de pragmatismo empieza a parecer que debemos deshacernos de ella"11.

Para los apasionados defensores del la "nueva perspectiva",no se deben hacer distinciones porque cualquier diferencia es sospechosa, mala, ofensiva. Dicen además que toda diferencia entre el hombre y la mujer es construcción social y por consiguiente tiene que ser cambiada. Buscan establecer una igualdad total entre hombre y mujer, sin considerar las naturales diferencias entre ambos, especialmente las diferencias sexuales; más aún, relativizan la noción de sexo de tal manera que, según ellos, no existirían dos sexos, sino más bien muchas "orientaciones sexuales".

Así, los mencionados promotores del "género" no han visto mejor opción que declararle la guerra a la naturaleza y a las opciones de la mujer. Según O´Leary, las "feministas de género" a menudo denigran el respeto por la mujer con la misma vehemencia con que atacan el irrespeto, porque para ellas el "enemigo" es la diferencia.

Sin embargo, es evidente que no toda diferencia es mala ni mucho menos irreal. Tanto el hombre como la mujer -creados a imagen y semejanza de Dios- tienen sus propias particularidades naturales que deben ser puestas al servicio del otro, para alcanzar un enriquecimiento mutuo. Esto, claro está, no significa que los recursos personales de la femineidad sean menores que los recursos de la masculinidad; simplemente significa que son diferentes.

En tal sentido, si aceptamos el hecho de que hombre y mujer son diferentes, una diferencia estadística entre hombres y mujeres que participen en una actividad en particular, podría ser más que una muestra de discriminación, el simple reflejo de esas diferencias naturales entre hombre y mujer.

No obstante, ante la evidencia de que estas diferencias son naturales, los propulsores de la "nueva perspectiva" no cuestionan sus planteamientos sino más bien atacan el concepto de naturaleza.

Además, consideran que las diferencias de "género", que según ellos existen por construcción social, fuerzan a la mujer a ser dependiente del hombre y por ello, la libertad para la mujer consistirá, no en actuar sin restricciones indebidas, sino en liberarse de "roles de género socialmente construidos". En ese sentido, Ann Ferguson y Nancy Folbre afirman:

"las feministas deben hallar modos de apoyo para que la mujer identifique sus intereses con la mujer, antes que con sus deberes personales hacia el hombre en el contexto de la familia. Esto requiere establecer una cultura feminista revolucionaria auto-definida de la mujer, que pueda sostener a la mujer, ideológica y materialmente ‘fuera del patriarcado´. Las redes de soporte contrahegemónico material y cultural pueden proveer substitutos mujer-identificados de la producción sexo-afectiva patriarcal, que proporcionen a las mujeres mayor control sobre sus cuerpos, su tiempo de trabajo y su sentido de sí mismas."12 .

Con dicho fin, Ferguson y Folbre diseñan 4 áreas claves de "ataque":

1) Reclamar apoyo económico oficial para el cuidado de niños y los derechos reproductivos.

2) Reclamar libertad sexual, que incluye el derecho a la preferencia sexual (derechos homosexuales-lesbianos).

3) El control feminista de la producción ideológica y cultural (es importante porque la producción cultural afecta los fines, el sentido de sí mismo, las redes sociales y la producción de redes de crianza y afecto, amistad y parentesco social).

4) Establecer ayuda mutua: sistemas de apoyo económico a la mujer, desde redes de identificación única con la mujer, hasta juntas de mujeres en los sindicatos que luchen por los intereses femeninos en el trabajo asalariado13.

Una buena excusa: la mujer

Luego de revisar la peculiar "agenda feminista", Dale O´Leary evidencia que el propósito de cada punto de la misma no es mejorar la situación de la mujer, sino separar a la mujer del hombre y destruir la identificación de sus intereses con los de sus familias. Asimismo, agrega la experta, el interés primordial del feminismo radical nunca ha sido el de mejorar directamente la situación de la mujer ni aumentar su libertad. Por el contrario, para las feministas radicales activas, las mejoras menores pueden obstaculizar la revolución de clase sexo/género.

Esta afirmación es confirmada por la feminista Heidi Hartmann que radicalmente afirma:

"La cuestión de la mujer nunca ha sido la ‘cuestión feminista´. Esta se dirige a las causas de la desigualdad sexual entre hombres y mujeres, del dominio masculino sobre la mujer"14

No en vano, durante la Conferencia de Pekín, la delegada canadiense Valerie Raymond manifestó su empeño en que la cumbre de la mujer se abordara paradójicamente "no como una ‘conferencia de la mujer´" sino que "los temas debían enfocarse a través de una ‘óptica de género´".

Así, dice O´Leary, la "nueva perspectiva" tiene como objeto propulsar la agenda homosexual-lesbiana-bisexual-transexual, y no los intereses de las mujeres comunes y corrientes.

Roles socialmente construidos

Para tratar este punto, tomemos la definición de "género" señalada en un volante que fuera circulado en la Reunión del ComPrep (Comité Preparatorio de Pekín) por partidarias de la perspectiva en cuestión.

"Género se refiere a los roles y responsabilidades de la mujer y del hombre que son determinados socialmente. El género se relaciona a la forma en que se nos percibe y se espera que pensemos y actuemos como mujeres y hombres, por la forma en que la sociedad está organizada, no por nuestras diferencias biológicas".

Vale señalar que el término ‘rol´ distorsiona la discusión. Siguiendo el estudio de O´Leary, el ‘rol´ se define primariamente como: parte de una producción teatral en la cual una persona, vestida especialmente y maquillada, representa un papel de acuerdo a un libreto escrito.

El uso del término ‘rol´ o de la frase ‘roles desempeñados´ transmite necesariamente la sensación de algo artificial que se le impone a la persona.

Cuando se sustituye ‘rol´ por otro vocablo -tal como vocación-, se pone de manifiesto cómo el término ‘rol´ afecta nuestra percepción de identidad. Vocación envuelve algo auténtico, no artificial, un llamado a ser lo que somos. Respondemos a nuestra vocación a realizar nuestra naturaleza o a desarrollar nuestros talentos y capacidades innatos. En ese sentido, por ejemplo, O´Leary destaca la vocación femenina a la maternidad, pues la maternidad no es un ‘rol´.

Cuando una madre concibe a un hijo, emprende una relación de por vida con otro ser humano. Esta relación define a la mujer, le plantea ciertas responsabilidades y afecta casi todos los aspectos de su vida. No está representando el papel de madre; es una madre. La cultura y la tradición ciertamente influyen sobre el modo en que la mujer cumple con las responsabilidades de la maternidad, pero no crean madres, aclara O´Leary.

Sin embargo, los promotores de la "perspectiva de género" insisten en decir que toda relación o actividad de los seres humanos es resultado de una "construcción social" que otorga al hombre una posición superior en la sociedad y a la mujer una inferior. Según esta perspectiva, el progreso de la mujer requiere que se libere a toda la sociedad de esta "construcción social", de modo que el hombre y la mujer sean iguales.

Para ello, las "feministas de género" señalan la urgencia de "desconstruir estos roles socialmente construidos", que según ellas, pueden ser divididos en tres categorías principalmente:

1. Masculinidad y Feminidad. Consideran que el hombre y la mujer adultos son construcciones sociales; que en realidad el ser humano nace sexualmente neutral y que luego es socializado en hombre o mujer. Esta socialización, dicen, afecta a la mujer negativa e injustamente. Por ello, las feministas proponen depurar la educación y los medios de comunicación de todo estereotipo y de toda imagen específica de género, para que los niños puedan crecer sin que se les exponga a trabajos "sexo-específicos".

2. Relaciones familiares: padre, madre, marido y mujer. Las feministas no sólo pretenden que se sustituyan estos términos "género-específicos" por palabras "género-neutrales", sino que aspiran a que no haya diferencias de conducta ni responsabilidad entre el hombre y la mujer en la familia. Según Dale O´Leary, ésta es la categoría de "roles socialmente construidos" a la que las feministas le atribuyen mayor importancia porque consideran que la experiencia de relaciones "sexo-específicas" en la familia son la principal causa del sistema de clases "sexo/géneros".

3. Ocupaciones o profesiones. El tercer tipo de "roles socialmente construidos" abarca las ocupaciones que una sociedad asigna a uno u otro sexo.

Si bien las tres categorías de "construcción social" ya podrían ser suficientes, el repertorio de las "feministas de género" incluye una más: la reproducción humana que, según dicen, también es determinada socialmente. Al respecto, Heidi Hartmann afirma:

"La forma en que se propaga la especie es determinada socialmente. Si biológicamente la gente es sexualmente polimorfa y la sociedad estuviera organizada de modo que se permitiera por igual toda forma de expresión sexual, la reproducción sería resultado sólo de algunos encuentros sexuales: los heterosexuales. La división estricta del trabajo por sexos, un invento social común a toda sociedad conocida, crea dos géneros muy separados y la necesidad de que el hombre y la mujer se junten por razones económicas. Contribuye así a orientar sus exigencias sexuales hacia la realización heterosexual, y a asegurar la reproducción biológica. En sociedades más imaginativas, la reproducción biológica podría asegurarse con otras técnicas"15.

El objetivo: desconstruir la sociedad

Queda claro pues, que la meta de los promotores de la "perspectiva de género", fuertemente presente en Pekín, es el llegar a una sociedad sin clases de sexo. Para ello, proponen desconstruir el lenguaje, las relaciones familiares, la reproducción, la sexualidad, la educación, la religión, la cultura, entre otras cosas. Al respecto, el material de trabajo del curso Re-Imagen del Género, dice lo siguiente:

"El género implica clase, y la clase presupone desigualdad. Luchar más bien por desconstruir el género llevará mucho más rápidamente a la meta. Bien, es una cultura patriarcal y el género parece ser básico al patriarcado. Después de todo, los hombres no gozarían del privilegio masculino si no hubiera hombres. Y las mujeres no serían oprimidas sino existiera tal cosa como ‘la mujer´. Acabar con el género es acabar con el patriarcado, como también con las muchas injusticias perpetradas en nombre de la desigualdad entre los géneros"16.

En tal sentido, Susan Moller Okin escribe un artículo en el que se lanza a pronosticar lo que para ella sería el "soñado futuro sin géneros":

"No habría presunciones sobre roles masculino o femenino; dar a luz estaría conceptualmente tan distante de la crianza infantil, que sería motivo de asombro que hombres y mujeres no fueran igualmente responsables de las áreas domésticas, o que los hijos pasaran mucho más tiempo con uno de los padres que con el otro. Sería un futuro en el que hombres y mujeres participen en número aproximadamente igual en todas las esferas de la vida, desde el cuidado de los infantes hasta el desempeño político de más alto nivel, incluyendo los más diversos tipos de trabajo asalariado. Si hemos de guardar la más mínima lealtad a nuestros ideales democráticos, es esencial distanciarnos del género… Parece innegable que la disolución de roles de género contribuiría a promover la justicia en toda nuestra sociedad, haciendo así de la familia un sitio mucho más apto para que los hijos desarrollen un sentido de justicia"17.

Para ello, también proponen la "desconstrucción de la educación" tal como se lee en el discurso que la Presidenta de Islandia, Vigdis Finnbogadottir, diera en una conferencia preparatoria a la Conferencia de Pekín organizada por el Consejo Europeo en febrero de 1995.

Para ella, así como para todos los demás defensores de la "perspectiva de género", urge desconstruir no sólo la familia sino también la educación. Las niñas deben ser orientadas hacia áreas no tradicionales y no se las debe exponer a la imagen de la mujer como esposa o madre, ni se les debe involucrar en actividades femeninas tradicionales.

"La educación es una estrategia importante para cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad. La perspectiva del ‘género´ debe integrarse en los programas.

Deben eliminarse los estereotipos en los textos escolares y conscientizar en este sentido a los maestros, para asegurar así que niñas y niños hagan una selección profesional informada, y no en base a tradiciones prejuiciadas sobre el ‘género"18.

Primer blanco, la familia

"El final de la familia biológica eliminará también la necesidad de la represión sexual. La homosexualidad masculina, el lesbianismo y las relaciones sexuales extramaritales ya no se verán en la forma liberal como opciones alternas, fuera del alcance de la regulación estatal… en vez de esto, hasta las categorías de homosexualidad y heterosexualidad serán abandonadas: la misma ‘institución de las relaciones sexuales´, en que hombre y mujer desempeñan un rol bien definido, desaparecerá. La humanidad podría revertir finalmente a su sexualidad polimorfamente perversa natural"19.

Esta palabras de Alison Jagger, autora de diversos libros de texto utilizados en programas de estudios femeninos en Universidades norteamericanas, revelan claramente la hostilidad de las "feministas del género" frente a la familia.

"La igualdad feminista radical significa, no simplemente igualdad bajo la ley y ni siquiera igual satisfacción de necesidades básicas, sino más bien que las mujeres -al igual que los hombres- no tengan que dar a luz… La destrucción de la familia biológica que Freud jamas visualizó, permitirá la emergencia de mujeres y hombres nuevos, diferentes de cuantos han existido anteriormente"20.

Al parecer, la principal razón del rechazo feminista a la familia es que para ellas esta institución básica de la sociedad "crea y apoya el sistema de clases sexo/género". Así lo explica Christine Riddiough, colaboradora de la revista publicada por la institución internacional anti vida Catholics for a Free Choice" ("Católicas por el derecho a elegir"):

"La familia nos da las primeras lecciones de ideología de clase dominante y también le imparte legitimidad a otras instituciones de la sociedad civil. Nuestras familias son las que nos enseñan primero la religión, a ser buenos ciudadanos… tan completa es la hegemonía de la clase dominante en la familia, que se nos enseña que ésta encarna el orden natural de las cosas. Se basa en particular en una relación entre el hombre y la mujer que reprime la sexualidad, especialmente la sexualidad de la mujer"21.

Para quienes tienen una visión marxista de las diferencias de clases como causa de los problemas, apunta O´Leary, ‘diferente´ es siempre ‘desigual´ y ‘desigual ‘ siempre es ‘opresor´.

En este sentido, las "feministas de género" consideran que cuando la mujer cuida a sus hijos en el hogar y el esposo trabaja fuera de casa, las responsabilidades son diferentes y por tanto no igualitarias. Entonces ven esta ‘desigualdad´ en el hogar como causa de ‘desigualdad´ en la vida pública, ya que la mujer, cuyo interés primario es el hogar, no siempre tiene el tiempo y la energía para dedicarse a la vida pública. Por ello afirman: "Pensamos que ninguna mujer debería tener esta opción. No debería autorizarse a ninguna mujer a quedarse en casa para cuidar a sus hijos. La sociedad debe ser totalmente diferente. Las mujeres no deben tener esa opción, porque si esa opción existe, demasiadas mujeres decidirán por ella"22.

Además, las "feministas de género" insisten en la desconstrucción de la familia no sólo porque según ellas esclaviza a la mujer, sino porque condiciona socialmente a los hijos para que acepten la familia, el matrimonio y la maternidad como algo natural. Al respecto, Nancy Chodorow afirma:

"Si nuestra meta es acabar con la división sexual del trabajo en la cual la mujer maternaliza, tenemos que entender en primer lugar los mecanismos que la reproducen. Mi recuento indica exactamente el punto en el que debe intervenirse. Cualquier estrategia para el cambio cuya meta abarque la liberación de las restricciones impuestas por una desigual organización social por géneros, debe tomar en cuenta la necesidad de una reorganización fundamental del cuidado de los hijos, para que sea compartido igualmente por hombres y mujeres"23.

Queda claro que para los propulsores del "género" las responsabilidades de la mujer en la familia son supuestamente enemigas de la realización de la mujer. El entorno privado se considera como secundario y menos importante; la familia y el trabajo del hogar como "carga" que afecta negativamente los "proyectos profesionales" de la mujer.

Este ataque declarado contra la familia, sin embargo, contrasta notablemente con la Declaración Universal de los Derechos Humanos promulgada, como es sabido, por la ONU en 1948. En el artículo 16 de la misma, las Naciones Unidas defienden enfáticamente a la familia y al matrimonio:

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Sin embargo, los artífices de la nueva "perspectiva de género" presentes en la cumbre de la mujer pusieron al margen todas estas premisas y por el contrario apuntaron desde entonces la necesidad de "desconstruir" la familia, el matrimonio, la maternidad, y la feminidad misma para que el mundo pueda ser libre.

En cambio, los representantes de las principales naciones comprometidas con la defensa de la vida y los valores familiares que participaron en Pekín, alzaron su voz en contra de este tipo de propuestas, sobre todo al descubrir que el documento de la cumbre eliminaba arbitrariamente del vocabulario del programa las palabras "esposa", "marido", "madre", "padre".

El Papa Juan Pablo II, por su parte,tiempo antes de la Conferencia de Pekín, ya había insistido en señalar la estrecha relación entre la mujer y la familia. Durante el encuentro que sostuvo con Gertrude Mongella, Secretaria General de la Conferencia de la Mujer, previo a la cumbre mundial, dijo:

"No hay respuesta a los temas sobre la mujer, que pueda pasar por alto la función de la mujer en la familia…. Para respetar este orden natural, es necesario hacer frente a la concepción errada de que la función de la maternidad es opresiva para la mujer".24

Lamentablemente, la propuesta del Consejo Europeo para la Plataforma de Acción de Pekín fue completamente ajena a las orientaciones del Santo Padre.Ante esta postura, O´Leary escribe en su informe que si bien es cierto que las mujeres no deben mostrarse únicamente como esposas y madres, muchas sí son esposas y madres, y por ello una imagen positiva de la mujer que se dedica sólo al trabajo del hogar no tiene nada de malo. Sin embargo, la meta de la perspectiva del ‘género´ no es representar auténticamente la vida de la mujer, sino una estereotipificación inversa según la cual las mujeres que "sólo" sean esposas y madres nunca aparezcan bajo un prisma favorable.

Salud y derechos sexuales reproductivos

En la misma línea, las "feministas de género" incluyen como parte esencial de su agenda la promoción de la "libre elección" en asuntos de reproducción y de estilo de vida. Según O´Leary, "libre elección de reproducción" es la expresión clave para referirse al aborto a solicitud; mientras que "estilo de vida" apunta a promover la homosexualidad, el lesbianismo y toda otra forma de sexualidad fuera del matrimonio. Así, por ejemplo, los representantes del Consejo Europeo en Pekín lanzaron la siguiente propuesta:

"Deben escucharse las voces de mujeres jóvenes ya que la vida sexual no gira sólo alrededor del matrimonio. Esto lleva al aspecto del derecho a ser diferente, ya sea en términos de estilo de vida -la elección de vivir en familia o sola, con o sin hijos- o de preferencias sexuales. Deben reconocerse los derechos reproductivos de la mujer lesbiana"25.

Estos "derechos" de las lesbianas, incluirían también el "derecho" de las parejas lesbianas a concebir hijos a través de la inseminación artificial, y de adoptar legalmente a los hijos de sus compañeras.

Pero los defensores del "género" no sólo proponen este tipo de aberraciones sino que además defienden el "derecho a la salud" que, en honor a la verdad, se aleja por completo de la verdadera salud del ser humano. En efecto, ignorando el derecho de todo ser humano a la vida, estos proponen el derecho a la salud, que incluye el derecho a la salud sexual y reproductiva. Paradójicamente, esta "salud reproductiva" incluye el aborto y por tanto, la "muerte" de seres humanos no nacidos.

No en vano, las "feministas de género" son fuertes aliadas de los Ambientalistas y Poblacionistas. Según O´Leary, aunque las tres ideologías no concuerdan en todos sus aspectos, tienen en común el proyecto del aborto. Por un lado, los Ambientalistas y Poblacionistas, consideran esencial para el éxito de sus agendas, el estricto control de la fertilidad y para ello están dispuestos a usar la "perspectiva de género". La siguiente cita de la Division for the Advance of Women (División para el Avance de las Mujeres) propuesta en una reunión organizada en consulta con el Fondo de Población de la ONU, revela la manera de pensar de aquellos interesados primariamente en que haya cada vez menos gente que vea el "género":

"Para ser efectivos en el largo plazo, los programas de planificación familiar deben buscar no sólo reducir la fertilidad dentro de los roles de género existentes, sino más bien cambiar los roles de género a fin de reducir la fertilidad"26.

Así, los "nuevos derechos" propuestos por las "feministas de género", no se reducen simplemente a los derechos de "salud reproductiva" que como hemos mencionado ya, promueven el aborto de un ser humano no nacido, sino que además exigen el "derecho" a determinar la propia identidad sexual. En un volante que circuló durante la Conferencia de Pekín, la ONG International Gay and Lesbian Human Rights Commission (Comisión Internacional de los Derechos Humanos de Homosexuales y Lesbianas) exigió este derecho en los siguientes términos:

"Nosotros, los abajo firmantes, hacemos un llamado a los Estados Miembros a reconocer el derecho a determinar la propia identidad sexual; el derecho a controlar el propio cuerpo, particularmente al establecer relaciones de intimidad; y el derecho a escoger, dado el caso, cuándo y con quién engendrar y criar hijos, como elementos fundamentales de todos los derechos humanos de toda mujer, sin distingo de orientación sexual".

Esto es más preocupante aún si se toma en cuenta que para las "feministas de género" existen cinco sexos. Rebecca J. Cook, docente de Leyes en la Universidad de Toronto y redactora del aporte oficial de la ONU en Pekín, señala en la misma línea de sus compañeros de batalla, que los géneros masculino y femenino, serían una "construcción de la realidad social" que deberían ser abolidos.

Increíblemente, el documento elaborado por la feminista canadiense afirma que "los sexos ya no son dos sino cinco", y por tanto no se debería hablar de hombre y mujer, sino de "mujeres heterosexuales, mujeres homosexuales, hombres heterosexuales, hombres homosexuales y bisexuales".

La "libertad" de los propulsores del "género" para afirmar la existencia de 5 sexos, contrasta con todas las pruebas científicas existentes según las cuales, sólo hay dos opciones desde el punto de vista genético: o se es hombre o se es mujer, no hay absolutamente nada, científicamente hablando, que esté en el medio.

Ataque a la religión

Si bien las "feministas de género" promueven la "desconstrucción" de la familia, la educación y la cultura como panacea para todos los problemas, ponen especial énfasis en la "desconstrucción" de la religión que, según dicen, es la causa principal de la opresión de la mujer.

Numerosas ONG´s acreditadas ante la ONU, se han empeñado en criticar a quienes ellos denominan "fundamentalistas" (Cristianos Católicos, Evangélicos y Ortodoxos, Judíos y Musulmanes, o cualquier persona que rehuse ajustar las doctrinas de su religión a la agenda del "feminismo de género"). Un video promotor del Foro de las ONG´s en la Conferencia de Pekín, producido por Judith Lasch, señala:

"Nada ha hecho más por constreñir a la mujer que los credos y las enseñanzas religiosas".

De la misma manera, el informe de la Reunión de Estrategias Globales para la Mujer contiene numerosas referencias al fundamentalismo y a la necesidad de contrarrestar sus supuestos ataques a los derechos de la mujer:

"Toda forma de fundamentalismo, sea político, religioso o cultural, excluye a la mujer de normas de derechos humanos de aceptación internacional, y la convierten en blanco de violencia extrema. La eliminación de estas prácticas es preocupación de la comunidad internacional".

De otro lado, el informe de la reunión preparatoria a la Conferencia de Pekín organizada por el Consejo Europeo en febrero de 1995, incluye numerosos ataques a la religión:

"El surgimiento de toda forma de fundamentalismo religioso se considera como una especial amenaza al disfrute por parte de la mujer de sus derechos humanos y a su plena participación en la toma de decisiones a todo nivel en la sociedad"27.

"…debe capacitarse a las mujeres mismas, y dárseles la oportunidad de determinar lo que sus culturas, religiones y costumbres significan para ellas."28

Vale señalar que para el "feminismo de género", la religión es un invento humano y las religiones principales fueron inventadas por hombres para oprimir a las mujeres. Por ello, las feministas radicales postulan la re-imagen de Dios como Sophia: Sabiduría femenina. En ese sentido, las "teólogas del feminismo de género" proponen descubrir y adorar no a Dios, sino a la Diosa. Por ejemplo, Carol Christ, autodenominada "teóloga feminista de género" afirma lo siguiente:

"Una mujer que se haga eco de la afirmación dramática de Ntosake Shange: ‘Encontré a Dios en mí misma y la amé ferozmente´ está diciendo: ‘El poder femenino es fuerte y creativo´. Está diciendo que el principio divino, el poder salvador y sustentador, está en ella misma y que ya no verá al hombre o a la figura masculina como salvador"29.

Igual de extrañas son las palabras de Elisabeth Schussler Fiorenza, otra "teóloga feminista de género" que niega de raíz la posibilidad de la Revelación, tal como se lee en la siguiente cita:

"Los textos bíblicos no son revelación de inspiración verbal ni principios doctrinales, sino formulaciones históricas… Análogamente, la teoría feminista insiste en que todos los textos son producto de una cultura e historia patriarcal androcéntrica."30.

Además, Joanne Carlson Brown y Carole R. Bohn, también autodenominadas teólogas de la "escuela feminista de género", atacan directamente al cristianismo como propulsor del abuso infantil:

"El cristianismo es una teología abusiva que glorifica el sufrimiento. ¿Cabe asombrarse de que haya mucho abuso en la sociedad moderna, cuando la imagen teológica dominante de la cultura es el ‘abuso divino del hijo´ - Dios Padre que exige y efectúa el sufrimiento y la muerte de su propio hijo? Si el cristianismo ha de ser liberador del oprimido, debe primero liberarse de esta teología"31.

Por todo ello, los dueños de la "nueva perspectiva" promueven el ataque frontal al cristianismo y a toda figura que lo represente. En 1994, Rhonde Copelon y Berta Esperanza Hernández elaboraron un folleto para una serie de sesiones de trabajo de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo del Cairo. El folleto atacaba directamente al Vaticano por oponerse a su agenda que entre otras cosas incluye los "derechos a la salud reproductiva" y por consecuencia al aborto.

"… este reclamo de derechos humanos elementales confronta con la oposición de todo tipo de fundamentalistas religiosos, con el Vaticano como líder en la organización de oposición religiosa a la salud y a los derechos reproductivos, incluyendo hasta los servicios de planificación familiar"32.

Contrastantes con todas estas posturas de ataque y agresión a la religión, a la Iglesia, concretamente al Vaticano, son las posturas de la mayoría de mujeres del mundo que según el informe de O´Leary defienden sus tradiciones religiosas como la mejor de las protecciones de los derechos y la dignidad de la mujer. Mujeres católicas, evangélicas, ortodoxas y judías agradecen en particular, las enseñanzas de sus credos sobre el matrimonio, la familia, la sexualidad, y el respeto por la vida humana.

La Santa Sede por su parte, señaló en los meses previos a Pekín, el peligro de la tendencia en el texto planteado por la ONU, a dejar de lado el derecho de las mujeres a la libertad de conciencia y de religión en las instituciones educativas.

Conclusión

En palabras de Dale O´Leary, el "feminismo de género" es un sistema cerrado contra el cual no hay forma de argumentar. No puede apelarse a la naturaleza, ni a la razón, la experiencia, o las opiniones y deseos de mujeres verdaderas, porque según las "feministas de género" todo esto es "socialmente construido". No importa cuánta evidencia se acumule contra sus ideas; prueba adicional de la conspiración patriarcal masiva en contra de la mujer.

Sin embargo, existen muchas personas que quizás por falta de información, aún no están al tanto de la nueva propuesta y de los peligrosos alcances de la misma. Vale la pena pues, conocer esta "perspectiva de género" que, según informaciones fidedignas, en la actualidad no sólo está tomando fuerza en los países desarrollados sino que al parecer, también ha empezado a filtrarse en nuestro medio. Basta revisar algunos materiales educativos difundidos no sólo en los colegios del país sino también en prestigiosas universidades.

Ahora bien, en Estados Unidos el "feminismo de género" ha logrado ubicarse en el centro de la corriente cultural norteamericana. Prestigiosas universidades y Colleges de los Estados Unidos difunden abiertamente esta perspectiva. Además, numerosas series televisivas norteamericanas hacen su parte difundiendo el siguiente mensaje: la identidad sexual puede "desconstruirse" y la masculinidad y femineidad no son más que "roles de géneros construidos socialmente".

Si tomamos en cuenta que el avance de las tecnologías ha logrado que dichos programas con toda la nueva "perspectiva de género" lleguen diariamente a los países en vías de desarrollo principalmente a través de la televisión por cable, sin descartar los muchos otros medios que existen en nuestro tiempo, esto nos pone ante un nuevo reto que debe ser enfrentado lo antes posible para evitar las graves consecuencias que ya está ocasionando en el Primer Mundo.

Más aún cuando en palabras de O´Leary, la "desconstrucción" de la familia y el ataque a la religión, la tradición y los valores culturales que las "feministas de género" promueven en los países en desarrollo, afecta al mundo entero.




Referencias bibliográficas: 1. Judith Butler Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity, Routledge, New York, 1990, p. 6. 2. Véase el trabajo de Cristina Delgado, Reporte sobre la Conferencia Regional de Mar de Plata, ``Argentina, en el que recoge diversas citas de "feministas de género". 3. Allí mismo. 4. Adrienne Rich, "Compulsory Heterosexuality and Lesbian Existence", Blood, Bread and Poetry, p. 27. 5. Allí mismo, p. 70. 6. Lucy Gilber y Paula Wesbster, "The Dangers of Feminity", Gender Differences: Sociology of Biology?, p. 41. 7. Gender Outlaw, p. 115. 8. Entrevista a Christina Hoff Sommers en Faith and Freedom, 1994, p. 2. 9. Frederick Engels, The Origin of the Family, Property and the State, International Publishers, New York, 1972, pp. 65-66. 10. Shulamith Firestone, The Dialectic of Sex, Bantam Books, New York, 1970, p. 12. 11. Allí mismo, p. 10. 12. Ann Ferguson & Nancy Folbre, "The Unhappy Marriage of Patriarch and Capitalism", Women and Revolution, p. 80. 13. Allí mismo. 14. Heidi Harmann, "The Unhappy Marriage of Marxism and Feminism", Women and Revolution, South End Press, Boston, 1981, p. 5. 15. Allí mismo, p. 16. 16. Gender Outlaw, p. 115. 17. Susan Moller Okin, "Change the Family, Change the World", Utne Reader, Marzo/Abril, 1990, p. 75. 18. Council of Europe, "Equality and Democracy: Utopia or Challenge?", Palais del´Europe, Strausbourg, Febrero 9-11, 1995, p. 38. 19. Alison Jagger, "Political Philosophies of Women´s Liberation", Feminism and Philosophy, Littlefield, Adams & Co., Totowa, New Jersey, 1977, p. 13. 20. Allí mismo, p. 14. 21. Christine Riddiough, "Socialism, Feminism and Gay/Lesbian Liberation", Women and Revolution, p. 80. 22. Christina Hoff Sommers, Who Stole Feminism?, Simon & Shuster, New York, 1994, p.257. 23. Nancy Chodorow, The Reproduction of Mothering, U. of CA Press, Berkeley, 1978, p. 215. 24. Council of Europe, "Equality and Democracy: Utopia of Challenge?", Palais del´Europe, Strausbourg, Febrero 9-11, 1995. 25. Allí mismo, p. 25. 26. "Gender Perspective in Family Planning Programs", Division for the Advancement of Women. 27. Council of Europe, "Equality and Democracy: Utopia of Challenge?", Palais del´Europe, Strausbourg, Febrero 9-11, 1995, p. 13. 28. Allí mismo, p. 16. 29. Carol Christ, Womanspirit Rising, p. 277. 30. Elisabeth Schussler Fiorenza, In Memory of Her, Crossroad, New York, 1987, p. 15. 31. Joanne Carlson Brown and Carole R. Bohn, Christianity, Patriarchy, and Abuse: A Feminist Critique, p 26. 32. Rondhe Copelon y Berta Esperanza Hernández, Sexual and Reproductive Rights and Health as Human Rights: Concepts and Strategies; An Introduction for Activitists, Human Rights Series, Cairo, 1994, p. 3.

IGLESIA CATÓLICA DEL PERÚ

domingo, 17 de enero de 2016

¿Callar o actuar? Sobre la Ideología de Género

Extracto de la intervención durante las celebraciones de Santo Tomás Becket el 5 de enero de 2016, en el  Museo del Castillo Estergom, Hungría.

La figura de Tomás, fiel canciller del rey Enrique y Arzobispo de Canterbury, que vivió hace unos 900 años, nos invita a reflexionar sobre las raíces cristianas de Europa y su destino actual.
En la historia de los orígenes de Europa encontramos  esas raíces cristianas que Tomás Becket testificó hasta el final de sus días: la pertenencia y el respeto mutuo entre la Iglesia y el Príncipe - hoy diríamos entre  Iglesia y Estado. El respeto y la no indiferencia, el respeto hacia las distintas y complementarias funciones entre lo que es de César y lo que es de Dios. Es bueno repetir estos conceptos tan simples en este momento histórico, en el que en toda Europa y especialmente en Europa occidental (y, a veces en los EE.UU.), nuevas ideologías totalitarias y nuevas tentaciones estatistas y que homologan, reaparecen con fuerza en muchos gobiernos llamados civilizados.
Desde la derrota de las Termópilas en el 480 aC  hasta la victoria de Salamina de ese mismo año, el occidente ha definitivamente derrotado no sólo el oriente pérsico sino también su idea de Dios-Rey, la fusión del  poder político y religioso en una única persona que, no por casualidad, encontramos hoy en día en el mundo islámico.
El imperio romano tuvo que ceder ante el desafío del obispo Ambrosio en el año 313 con la proclamación del Edicto de Milán o Edicto de Tolerancia.
Este Edicto representa el origen y la contemporaneidad de la libertad de fe y  religión. Constantino y Licinio al "considerar cada cosa  hecha para la seguridad y el bienestar público ... (quieren) garantizar a los cristianos y a todos, la plena autonomía y autoridad para observar la religión que prefieran."
Por tanto, el derecho universal, reconocido y promovido por el artículo 18 de la Convención de los Derechos Civiles y Políticos (1966) y la Declaración de la ONU sobre la Eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las creencias (1981), no solo debería basar  su eficacia "en sí mismo", sino que debería ser aplicado en la realidad también a partir de las consideraciones de Constantino y Licinio.
Si se desea promover la seguridad y el bienestar público de la nación, es necesario que este derecho sea "reconocido, respetado y aplicado en todos los niveles y en todas las áreas" (Discurso al Cuerpo Diplomático de Su Santidad Benedicto XVI, enero de 2012).
Tomás Becket, antes como fiel canciller del rey  y luego como Arzobispo y  Primado de la Iglesia de Inglaterra, ha desempeñado durante toda su vida, por la Gracia de Dios, ambos roles, el de "siervo de César" y el de "siervo de Dios". De manera similar, otro gran maestro de la vida pública y de la fe, el  inglés Tomás Moro, después de varios siglos, tuvo que enfrentarse a las mismas penas y al mismo martirio que sufriò Becket.
Servir César no significa servir un poder totalitario, no es usar el poder para  "construir una nueva humanidad" y destruir la cultura, la memoria, la tradición e incluso los "corazones" de los ciudadanos. Hungría y todo la bella y próspera Europa Oriental ya han  probado el sufrimiento y el yugo injusto del totalitarismo soviético.
El César que mató a Tomás se llamaba Enrique II, el que mató a millones de personas en Europa en nombre de una tremenda ideología era Iosif Stalin: cambian los nombres, pero no el  trágico fin.
El poder del hombre sobre el hombre o el de una forma de gobierno que presume de ser el poder absoluto - y por lo tanto pretende esclavizar las conciencias  de los ciudadanos y reemplazar a Dios y a sus iglesias – no ha  desaparecido en el mundo contemporáneo.
Es una tentación que nos va a acompañar siempre: las distintas formas de gobierno pueden mitigar y compensar esta tentación, pero nunca podrán  eliminarla definitivamente. Los cristianos la llaman "pecado original".
Incluso hoy en día resuenan en el espacio público, en muchos países occidentales, los gritos de uno de los asesinos de Tomás, la voz de Rinaldo Fitz-Urse: "¿Dónde está Tomás Becket, el traidor del  Rey y del Reino?". Hoy día seguimos escuchando: "¿Dónde está el Gobierno de Hungría, Polonia, el Obispo católico o el Pastor evangélico, donde están el padre y la madre, el  funcionario público y el profesor de la escuela  que traicionan el reino de Europa y su Rey o su voluntad, que violan el obsesivo “políticamente correcto”   que impone a todos la nueva ideología de género y el  relativismo? "
No estamos tan lejos de lo ocurrido en el  milenio pasado, excepto por una cuestión fundamental.
En aquel entonces, después de la muerte de Tomás Becket, el mundo entero se conmovió y Europa (así como Inglaterra y el mismo rey Enrique II) lloró por la muerte del Santo, que murió por "el Señor y por la libertad de la Iglesia y por la paz ".
¿Hoy en nuestro mundo de falso progreso, quién lloraría?
Aún así, la vida y la muerte de Tomás Becket nos muestran cómo es posible vivir la responsabilidad pública sin la obsesión por el poder absoluto, sino como un "servicio a la gente."  Muestran que la vida de fe debe ser vivida en la sabiduría y en la alegría, sobre todo buscando todo lo que sea mejor para  Dios. Por lo tanto, cuando las circunstancias lo exigen, hay que vivir defendiendo con firmeza e inflexibilidad  la libertad de religión y de conciencia.
En 1166, en su carta al Rey, Tomás escribió: “¿Callar o actuar?” Ambos son peligrosos. Sin embargo, dado que la indignación del Rey es meno perjudicial que la de Dios, me encomiendo a la misericordia del Señor que conserva  el corazón de los reyes y los depone donde quiere ".
En el mundo occidental evolucionado y progresado (?), crecen los crímenes de odio contra el cristianismo y todas las religiones vinculadas a Abraham. En algunos países se prohíben las procesiones religiosas y manifestaciones de culto de los santos cristianos y  en muchos sistemas escolares se  prohíbe  la enseñanza de la religión cristiana.
Todo esto no se hace por tolerancia hacia otras religiones – ya esto sería un error. Todo está decidido y actuado por la intolerancia del poder que gobierna  los estados y las naciones hacia la libertad de la Iglesia y de la religión.
La misma Europa promueve estas nuevas formas de totalitarismo absoluto e inhumano, y con gran coherencia,  el Occidente omite cualquier iniciativa para evitar la persecución de los cristianos.
Mejor orar, hablar y actuar, es decir, mejor evitar incurrir en la "ira de Dios".

Sursum Corda!
Luca Volontè

CEO Fundación Novae Terrae

jueves, 15 de octubre de 2015

Papa Francisco frena desinformación de los medios en visita a EEUU

Feministas de género, promotores del control natal y activistas homosexuales no están contentos

Es hora de guardar las camisetas con la frase “¿Quién soy yo para juzgar?”. 

Desde hace un tiempo los activistas homosexuales la usaron hasta el cansancio pues pensaron que el Papa les estaba dando su aprobación. Hoy se ha visto sin lugar a dudas que el Papa Francisco nunca estuvo cerca de cambiar la doctrina católica acerca del matrimonio y la moral sexual. 

El Papa Francisco se ha mostrado en toda su magnitud en el Encuentro Mundial de Familias en Filadelfia donde defendió el matrimonio entre hombre y mujer y la crianza de los hijos en términos nada ambiguos. 

En el “festival de las familias” habló de cómo “de una mujer, María, y de este hombre, José, se crea una familia a la cual Dios mismo viene”. Y nuevamente en su homilía de cierre enfatizó que “la palabra del Señor (que)…invita a aquellos que quieren compartir la profecía de  la alianza de un hombre y una mujer que genera la Vida y revela a Dios mismo”. 

Mensaje directo a la Corte Suprema de Estados Unidos: ¡El matrimonio es una alianza entre un hombre y una mujer que genera la vida y revela a Dios mismo!

Las relaciones entre dos personas del mismo sexo que no generan vida y tampoco revelan a Dios, y sean lo que fueren, no constituyen un matrimonio. 

Luego en Naciones Unidas señaló lo siguiente: 

“Sin el reconocimiento ciertos inequívocos limites éticos naturales y sin la inmediata implementación de aquellos pilares del desarrollo humano integral, el ideal de “salvar a las siguientes generaciones de la calamidad de la guerra” (preámbulo de la Carta de Naciones Unidas), y de “promover el progreso social y mejores estándares de vida en mayor libertad” (ibid.) corre el riesgo de volverse una ilusión insostenible, o aún peor, un discurso inútil que encubre todo tipo de abusos y corrupción, o usarse para llevar a cabo una colonización ideológica por la imposición de modelos anómalos y estilos de vida que son ajenos a la identidad de las personas y, al final, son irresponsables". [la Cursiva es nuestra]

Anómalo en castellano significa anormal. De modo que, ¿cuáles son los “modelos y estilos de vida” que el Papa está criticando aquí? Se está refiriendo al intento de Naciones Unidas de imponer la ideología de género, el control poblacional, y el matrimonio homosexual en países y personas alrededor del mundo. La forma breve en que denomina a esta agenda de muerte y deshumanización es “colonización ideológica”. 

El mensaje del Papa sobre el matrimonio se vio reforzado por su encuentro no tan secreto con la valiente Kim Davis, la perseguida funcionaria del condado de Kentucky que fue encarcelada por negarse a emitir licencias de matrimonio a parejas homosexuales. 

Los medios de comunicación, enojados por el apoyo evidente del Papa a Kim Davis, ha tratado de descartar este gesto calificándolo como un "encuentro casual".

Pero pensemos un poco para ver si es posible que la versión mediática tendría posibilidades de ser cierta. Este supuesto "encuentro casual" fue organizado por el arzobispo Vigano, representante del Papa en EE.UU., y tuvo lugar en la propia embajada del Vaticano en Washington, DC, a la que Davis fue transportada por la seguridad del Vaticano. Incluso se le pidió a Kim que recogiera su larga cabellera en un moño para que no fuera tan fácil de reconocerla. ¿Le parece a usted que esto pueda ser calificado como un encuentro casual?

Hasta donde sabemos, el Papa tuvo palabras de ánimo para que Kim Davis siga en la lucha. Según Liberty Counsel, cuando el Papa entró en la habitación le estrechó las manos de Kim y le pidió que “se mantuviera firme”. El mostró que estaba muy pendiente de su caso y quería que ella supiera que rezaba por ella y le daba todo su apoyo. 

En el camino de regreso a Roma, el Papa Francisco dijo a los periodistas en clara referencia a Kim Davis: "La objeción de conciencia es un derecho que forma parte de todos los derechos humanos. Es un derecho. Y si una persona no permite que otros sean un objetor de conciencia, se niega un derecho. La objeción de conciencia debe entrar en toda estructura jurídica, ya que es un derecho, un derecho humano".

Los reporteros luego lo presionaron sobre la cuestión de si este derecho incluye funcionarios del gobierno como Kim, el Papa respondió: "Es un derecho humano y si un funcionario público es una persona humana, tiene ese derecho." 

Por último, quiero citar las palabras del Papa Francisco en la misa de apertura del Sínodo sobre la familia, que constituye una especie de golpe de gracia para aquellos que pensaban que este Papa cambiaría los fundamentos de la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y el divorcio.

El rol de la Iglesia, señaló, es “llevar a cabo su misión en la verdad, la cual no cambia por las modas pasajeras o la opinión pública. La verdad, que protege a las personas y a la humanidad en su conjunto de la tentación del egocentrismo y de convertir el amor fecundo en egoísmo estéril, y (de convertir) la unión fiel en lazos temporales”. 

Las alianzas matrimoniales entre un hombre y una mujer son la definición misma del amor fecundo, ya que no son transitorios sino permanentes, y no son estériles, sino abiertas a la vida.

Egoísmo estéril, por otro lado, es definido como el sexo anticonceptivo, es decir, por actos que son, por definición, estériles y por tanto egoístamente se vuelven sobre sí mismos. Esto es cierto si los medios anticonceptivos son químicos, quirúrgicos o biológicos (como es el caso de dos mujeres, por ejemplo). Estos actos, que no son abiertos a la vida, no tienen fin fuera de sí mismos.

El Papa Francisco citó a su antecesor el Papa Benedicto: “Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente. Éste es el riesgo fatal del amor en una cultura sin verdad“. (BENEDICTO XVI, Caritas in Veritate, 3).

Los medios de comunicación han malinterpretado deliberadamente la compasión del Papa para los individuos que luchan con sus problemas matrimoniales o sexuales transformándolos en una supuesta señal de cambios en los fundamentos de la doctrina católica acerca del matrimonio y al sexualidad. 

El Papa Francisco como los 265 papas que lo precedieron, defenderá la Verdad. El dirá, como el Cardenal Erdó lo hizo en el primer día del Sínodo, que la gente en relaciones del mismo sexo debe ser tratada con respeto y sensibilidad, pero que sus relaciones no tienen nada que ver con un matrimonio. Afirmará que los matrimonios católicos son indisolubles, y que aquellos que se vuelven a casar fuera de la Iglesia deberían pedir al Señor que venga a ellos espiritualmente, en lugar de recibir la Eucaristía. 

Al final, “the Rock will not roll”, la Roca se mantendrá firme y no se moverá.

Autor: Steve Mosher - Presidente del Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

El macabro escándalo Planned Parenthood y su conexión con América Latina

 

   
   
 

Sus socios en la región buscan desligarse pero los documentos los contradicen

Por Carlos Beltramo y Carlos Polo

En estos últimos días hemos visto hasta dónde puede llegar la barbarie del aborto. Planned Parenthood enfrenta el rechazo mundial por más de media docena de videos que revelan el escandaloso tráfico de órganos de bebés abortados en sus instalaciones. En esta evidencia audiovisual se aprecia cómo se estaría matando niños por nacer totalmente formados usando el salvaje procedimiento de aborto por nacimiento parcial para mantener sus órganos intactos y obtener así mayores ganancias.  

Pero el negocio de Planned Parenthood no se circunscribe a Estados Unidos. Planned Parenthood es la filial en EEUU de la International Planned Parenthood Federation – IPPF que a la fecha cuenta con más de 150 afiliados en todo el mundo. Pero no es cualquier filial sino que Planned Parenthood fue una de las 8 organizaciones que crearon la IPPF en 1952 y la promoción del acceso al aborto legal fue siempre una de sus metas institucionales. 

En un artículo publicado hace unos días en The Huffington Post, Tewodros Melesse, Director general de la IPPF, dejó muy en claro que todos sus afiliados están muy unidos en la búsqueda del aborto legal en todo el mundo. Melesse afirmó que los afiliados a la IPPF trabajan para ofrecer abortos a las mujeres y, donde todavía no es legal, luchan infatigablemente para modificar las leyes y políticas públicas para garantizar el acceso a servicios de aborto.  

Sin embargo, ante el enorme escándalo que ha producido los videos de altos funcionarios de Planned Parenthood estos afiliados están tratando de tomar toda la distancia posible de ellos y yendo en un sentido contrario a las declaraciones de Melesse. 

En un documento disponible en internet y que circula en redes sociales (1), dos organizaciones de El Salvador, que aparecen como firmantes, la “Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico” y “Colectiva Feminista para el Desarrollo Local” explican que han recibido un financiamiento de la IPPF a través del Safe Abortion Action Fund. Y señalan que este fondo es una “organización internacional que mantiene una relación de colaboración con IPPF” pero de inmediato aclaran muy apuradas “que no debe de confundirse con PPFA””, es decir Planned Parenthood. Lo mismo dijo INPPARES, la filial de la IPPF en el Perú, salió a tomar distancia del escándalo del tráfico de órganos de fetos abortados diciendo que nunca habían recibido “fondos ni asistencia técnica, médica ni de otro tipo de Planned Parenthood” sino solo de la IPPF.   

Lo más interesante de este documento de El Salvador es que los argumentos que allí se plantean son los mismos que usan las organizaciones afines a IPPF en la región para manejar la crisis que han producido los videos de Center for Medical Progress sobre Planned Parenthood.  Las principales interrogantes que les resuelven son: ¿Cómo presentar a Planned Parenthood como una entidad de bienestar para la mujer y que casi no realiza abortos? (mencionan que es solo el 3% de su actividad total). ¿Cómo atacar a Center for Medical Progress? ¿Cómo negar cualquier relación de trabajo con Planned Parenthood pero manifestar su solidaridad ante los ataques que sufre? 

El objetivo de este documento no es otro que sustentar que los afiliados a la IPPF “no tienen ninguna relación de trabajo, colaboración ni reciben financiamiento de Planned Parenthood. Por tanto tal afirmación [la que dice que Planned Parenthood financia estos grupos en América Latina] carece de veracidad y no tiene ninguna base que la sustente”.  

De modo que habría que preguntarles a todas estas ONGs ¿de qué se quieren desligar? ¿Es que forman la familia de la IPPF pero no tienen nada que ver con la hermana mayor Planned Parenthood? ¿O solo quieren recibir el dinero de ellos pero no comparten la idea de que esos fetos no son personas y pueden disponer de sus órganos? ¿o es que sí estarían de acuerdo con disponer de sus órganos pero les parece un exceso que los principales médicos de Planned Parenthood estén más interesados en conseguir para sí mismos “un Lamborghini” o tengan la frialdad de hacerlo mientras comen ensalada y toman una copa de vino? ¿Estarían de acuerdo con vender los órganos pero no con manipular los procedimientos de abortos para sacar fetos intactos y así obtener mayores ganancias? ¿O sacar fetos vivos para extraerles el cerebro mientras todavía les late el corazón porque de esa manera sus clientes estarían más satisfechos con el material que reciben?, ¿saben de estos riesgos?, ¿es de ello de lo que se quieren desligar?

Sería muy bueno que nos digan con qué no están de acuerdo.  La ciudadanía merece saber cómo harían para evitar todo lo que hemos visto en los videos de Center for Medical Progress. Porque si promueven el aborto legal, tal como los alienta Melesse, la consecuencia jurídica es que esos fetos (y sus órganos) estarían disponibles para la venta. 

Y sería saludable también que informen y que haya transparencia sobre todo lo que hacen. Que cuando dicen “salud reproductiva” o “derecho a decidir”, todos sepamos que se refieren al aborto y al tipo de prácticas relacionadas con esos abortos.  Que informen también si reciben dinero para influir en parlamentarios y otros tomadores de decisión para despenalizar el aborto, tal como lo dicen los documentos que sustentan la recepción de sus fondos.  

No es suficiente decir que “casi ni se conocen” con Planned Parenthood.

(1)https://goo.gl/0234oE

lunes, 6 de julio de 2015

ONGs zombies: creadas para la caridad ahora matan seres humanos promoviendo el control poblacional

Por Steve Mosher

(Publicado originalmente en el Washington Times el 22 de junio de 2015)

Soy conservador y no veo mucha utilidad en la cooperación internacional. Prefiero apoyar los esfuerzos privados de caridad en el exterior. Cuando los políticos de Washington comenzaron a repartir enormes sumas de dinero hace ya varias décadas, las organizaciones sin fines de lucro ya existentes se pusieron en fila a esperar su tajada.

A grupos como CARE, Population Services International, y Catholic Relief Services todavía se les considera como organizaciones de caridad, pero cada vez tienen menos y menos en común con la vibrante tradición de voluntariado en Estados Unidos. Están muy ocupados administrando programas de control poblacional para USAID.

Tomemos a CARE, por ejemplo. Hoy CARE se parece muy poco a la organización de ayuda alimentaria que fue creada por cristianos después de la Segunda Guerra Mundial. Las cajas de CARE llenas de productos enlatados fueron suplantados por manuales y programas de "Salud Sexual y Reproductiva" que en la práctica significan aborto, esterilización y anticoncepción.

No tienen que guiarse tan solo de mi palabra. Lean lo que CARE dice sobre sí misma: "La programación eficaz en salud sexual y reproductiva es un componente vital del trabajo de CARE para reducir la pobreza y la injusticia social. Y debe ser orientada a lograr reducciones sostenibles en la pobreza”.

Y bueno, no está del todo claro cómo forzar la reducción de la tasa de natalidad es el camino a la riqueza. Pero lo contrario es muy cierto. Europa y Japón están muriendo precisamente porque en todo el mundo se ha constatado que niveles de vida más altos invariablemente resultan en tasas de natalidad más bajas. Sin embargo, desde el punto de vista de CARE, la relación causa - efecto es al revés.

Ahora usted puede estar de acuerdo o en desacuerdo con su nueva agenda de control poblacional, pero es innegable que CARE ya no se preocupa por los demás de la misma manera que antes. Sus programas de ayuda al exterior ya prácticamente no tienen ninguna diferencia de los programas de su principal donante: el gobierno de Estados Unidos. De hecho, CARE recibe cerca de la mitad de su presupuesto anual, o sea $ 266 millones de dólares de los EE.UU. y de otros gobiernos.

No importa cuán bajo haya caído, CARE tuvo al menos un comienzo honorable. No se puede decir lo mismo de las ONGs como Population Services International (PSI) que eran, desde el principio, poco más que subcontratistas del gobierno.

Fundada por un proveedor de juguetes sexuales, PSI recibió inicialmente casi todos sus fondos del gobierno de Estados Unidos. Había, al parecer, un paso natural entre el negocio de la pornografía de Phil Harvey y la agenda anti-población de USAID: Muchísimo sexo pero sin bebés. Y, por supuesto, el necesario respaldo cuando falla la anticoncepción: los "Kits de Aborto Seguro" patentados por PSI.

Incluso hoy en día, con unos ingresos de 349 millones en 2011, PSI continúa recibiendo la mayor parte de su financiación de las agencias gubernamentales de USAID y del gobierno Europeo, todas ellas centradas en el control poblacional. PSI apenas existiría de no ser por las vastas inyecciones de dinero del gobierno que recibe todos los años.

PSI es efectivamente una máscara usada por los gobiernos occidentales para evitar el rechazo que producirían funcionarios estadounidenses diciéndoles a africanos o latinoamericanos que están teniendo demasiados hijos. Mejor era dejar que las malas noticias las lleven empleados de la "caridad" financiada por el gobierno y usando siglas incomprensibles en lugar de un nombre apropiado.

Por último, hay organizaciones benéficas como Catholic Relief Services (CRS) que están todavía aparentemente tratando de mantener su propia identidad de cara a lo que es esencialmente una adquisición hostil por parte del gobierno. Al menos eso es lo que organizaciones como CRS nos quieren hacer creer.

Pero, ¿qué tan católica puede ser Catholic Relief Services cuando más de la mitad de su financiación proviene del gobierno federal? Esto viene ser varios cientos de millones de dólares al año.

Y no es que este dinero venga sin ataduras. Digamos que usted postula para una subvención económica del gobierno de Estados Unidos como una organización católica y por lo tanto que desea contratar preferencialmente católicos, servir a los católicos, y trabajar a través de la Iglesia Católica en el extranjero.

“Lo siento", dirá el gobierno de Obama. "Eso sería discriminación por motivos de religión. Si usted desea una subvención hay que contratar a todos los interesados, incluyendo ex empleados de Planned Parenthood y otras personas que se burlan de las enseñanzas de la Iglesia. No sólo eso, sino que no puede trabajar a través de la Iglesia en el extranjero, usted tiene que trabajar paralelamente a ella”.

Los Altos ejecutivos de CRS entienden quién paga sus salarios, y no es según el modelo de la Iglesia.

Esta doble lealtad significa que a veces priman las prioridades de control poblacional de USAID, como cuando los de CRS fueron atrapados supervisando la distribución de anticonceptivos abortivos en el programa Santenet2 de Madagascar. O cuando los de CRS escandalizaron a los católicos kenianos por promover programas de control poblacional. Por supuesto, todo pagado por el contribuyente estadounidense.

No sé qué es peor: Las organizaciones fachada que fueron creadas por antiguos empleados de USAID involucrados en el mal uso de información privilegiada tomando ventaja de sus conocimientos y contactos para conseguir nuevos y enormes subvenciones por parte del gobierno; o las beneficencias "reales", la mayoría fundada por cristianos, que se han cebado por el encanto del dinero fácil del gobierno y convertidos en vehículos de entrega de programas de control poblacional al interior de los dormitorios de los pobres del mundo.

A decir verdad, estoy menos preocupado de las primeras que de las segundas. Las primeras son una mera manifestación de codicia y oportunismo, mientras que las segundas marcan una real perversión de los propósitos, muy distantes de las nobles intenciones de sus fundadores.

* * * *

Steven W. Mosher es Presidente de Population Research Institute con base en Virginia, una organización de beneficencia que no recibe fondos del gobierno.

jueves, 2 de julio de 2015

Corte Suprema de EEUU ha sobrepasado su autoridad para destruir el fundamento de la sociedad

Por Carlos Polo

La sentencia de la Corte Suprema de EEUU ha declarado el matrimonio entre personas del mismo sexo como equivalente al formado entre un hombre y una mujer. Con ello ha sobrepasado su autoridad tomándose la atribución de redefinir una institución que es anterior a la existencia misma de los EEUU. En otras palabras, la Corte Suprema ha excedido su competencia con esta decisión, pues el matrimonio ni siquiera se menciona en la Constitución de ese país.

Una mayoría de cinco jueces en la Corte Suprema de Estados Unidos - incluyendo a dos que se llaman “católicos” – fue trabajada por la Administración de Obama. Los votos disidentes de los otros cuatro jueces dejan muy claro que esta mayoría de turno simplemente ha fabricado un nuevo "derecho" a gusto del carácter de los tiempos electorales que se avecinan.

Muchos ya se han referido a que “por un voto de diferencia se está cambiando la historia de la humanidad”. Quiero resaltar aquí que comparto esa opinión no sólo por las cuestiones sexuales y la destrucción de la institución familiar como hasta ahora la hemos conocido en todas las culturas. Esta sentencia también es un síntoma de un mundo que ha sucumbido ante una nueva opresión disfrazada de democracia donde el gobierno de turno puede cambiar todo a voluntad. En este caso fue cuestión de que un gobernante copó los puestos de decisión con personas que piensan como él y listo.

El escritor español Juan Manuel De Prada lo llama la “Nueva Tiranía”. Esta ya no es el clásico sistema político dictatorial donde los subyugados tienen conciencia de ser despojados de su libertad y dignidad. Esta “nueva tiranía” se basa en el engaño de un discurso meloso que promete convertir todos los deseos y apetitos de sus ciudadanos más irritados en “derechos humanos” o “libertades civiles”. A cambio le pide sujeción a ese poder que “concede graciosamente” legalizarle los antojos. Dice De Prada, los adula y finge ampararlos “como las hormigas cuidan a los pulgones que luego ordeñan”. Con este poder omnímodo, no hay principios, valores morales objetivos, ni realidades que puedan quedar intactas.

Sería muy corto de vista creer que Obama solo celebra esta decisión de la Corte Suprema porque coincide con su pensamiento. Obama celebra la concreción de un plan político maniobrado en conjunción con el lobby gay. Todos hemos sido testigos del apoyo público de Obama para incorporar en la Corte Suprema a jueces afines a su postura ideológica. Ahora solo han tomado la decisión que él quería y que prometió desde su candidatura. En lenguaje coloquial diríamos: “Se salió con la suya”. Pero habría que preguntarse a qué precio.

A continuación recogemos los extractos de las opiniones de los 4 jueces disidentes que resalta Brian Brown, presidente de National Organization for Marriage:

Juez John Roberts: "La decisión de la mayoría (en la Corte Suprema) ha sido un acto de voluntad, no un juicio legal. El derecho que proclama no tiene ningún fundamento en la Constitución o algún precedente en esta Corte. La mayoría rechaza expresamente la 'cautela' judicial y omite incluso cualquier pretensión de humildad, confiando abiertamente en sus deseos de rehacer la sociedad de acuerdo con su 'nueva visión' de la "naturaleza de la injusticia"… Como resultado de ello, la Corte ha invalidado las leyes sobre el matrimonio en más de la mitad de los Estados y ordena la transformación de una institución social que ha constituido el fundamento de la sociedad humana durante miles de años, desde los bosquimanos del Kalahari y de los chinos Han, de los cartaginenses y de los aztecas. ¿Quién nos creemos?"

Juez Clarence Thomas: "Nuestra Constitución - como la Declaración de la Independencia antes que ella - se basa en una simple verdad: la libertad de uno, por no hablar de la propia dignidad, era algo que debe ser protegido del Estado no suministrado por éste. La decisión de hoy arroja esta verdad a un lado. En su prisa por llegar a un resultado deseado, la mayoría aplica erróneamente una cláusula centrada en el "debido proceso" para proporcionar derechos sustantivos, atropella el significado más plausible de la "libertad" protegida por esa cláusula, y distorsiona los principios sobre los que se fundó esta nación. Su decisión tendrá consecuencias incalculables para nuestra Constitución y nuestra sociedad”.

Juez Antonin Scalia: "Este es un simple y llanamente un reclamo judicial al poder legislativo, de hecho, super-legislativo; un reclamo fundamentalmente en contra de nuestro sistema de gobierno. Excepto por las limitaciones dadas de una prohibición constitucional acordada con el Pueblo, los Estados son libres de adoptar las leyes que quieran, incluso las que ofenden el “razonado criterio” de los jueces. Un sistema de gobierno que subordina a las personas a un comité de nueve abogados no electos no merece ser llamado democracia".

Juez Samuel Alito: "La decisión de hoy usurpa el derecho constitucional de las personas a decidir si mantener o alterar la concepción tradicional del matrimonio. La decisión también tendrá otras consecuencias importantes. Será utilizado para vilipendiar a los estadounidenses que no están dispuestos a consentir la nueva ortodoxia. En el curso de su opinión, la mayoría compara las leyes tradicionales de matrimonio a las leyes que negaban la igualdad de trato a los afroamericanos y las mujeres… Las implicaciones de esta analogía serán explotados por aquellos que están decididos a acabar con todo vestigio de pensamiento diferente al de ellos”.

Felicitamos el valor de estos jueces. Está claro que aquel mundo donde los ciudadanos tenían la capacidad de reconocer valores objetivos en la dignidad humana y tenían la capacidad de ponerse de acuerdo en una Constitución para organizar una sociedad humana ya no existe más.

Fuente: Population Research Institute

miércoles, 1 de julio de 2015

LA IGLESIA ES UNA, SANTA, CATOLICA, APOSTOLICA

En el Credo largo rezamos: “Creo en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica”. ¿Qué queremos decir cuando rezamos que la Iglesia es Una?

Al decir que la Iglesia es Una, estamos diciendo que creemos que la Iglesia Católica fue fundada sobre la Roca, Pedro (cf. Mt 16, 18), y que está unida bajo el sucesor de Pedro, que es el Papa.

Queremos decir, por tanto, que Cristo fundó una sola Iglesia. Y que esa Iglesia que Él fundó subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro. (CIC-C #162).

No estamos diciendo que las demás iglesias no tienen relación con Cristo, pero creemos que Cristo quiere que todos sus seguidores estén unidos en El, tal como El oró al Padre antes de su Pasión: Que todos sean uno (Jn 17, 21).

¿Por qué la Iglesia es Una?

La Iglesia es Una porque tiene como origen y modelo la unidad de un solo Dios en la Trinidad de las Personas; como fundador y cabeza a Jesucristo, que restablece la unidad de todos los pueblos en un solo Cuerpo; como alma al Espíritu Santo que une a todos los fieles en la comunión en Cristo. La Iglesia tiene una sola fe, una sola vida sacramental, una única sucesión apostólica, una común esperanza y la misma caridad. (CIC-C 161)

La Iglesia no puede ser sino Una, porque así como hay un solo Cristo, no puede haber varios cuerpos de Cristo, sino un solo Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia. También la Esposa de Cristo no puede ser sino una sola: su Iglesia.

¿Y los demás Cristianos no-Católicos no son nuestros hermanos?

Ha habido momentos de separación de la única Iglesia de Jesucristo, por fallas humanas de parte y parte.

En las Iglesias y comunidades eclesiales que se separaron de la plena comunión con la Iglesia Católica, se hallan muchos elementos de santificación y verdad. Todos estos bienes proceden de Cristo e impulsan hacia la unidad católica. Los miembros de estas Iglesias y comunidades se incorporan a Cristo en el Bautismo, por ello los reconocemos como hermanos. (CIC-C #163)

¿Cuál es la Iglesia que Cristo dejó fundada?

Todas esas iglesias y comunidades que se separaron de la Iglesia Católica han sido iniciadas por hombres.

La única Iglesia fundada por Dios mismo es la Iglesia Católica, que fue la que Jesucristo dejó fundada bajo la autoridad de San Pedro y que ha continuado a lo largo de 2000 años con todos los Papas que son sucesores de San Pedro.

Única Iglesia fundada por Cristo

¿Por qué decimos que la Iglesia es Santa?

La Iglesia es Santa, no porque todos sus miembros somos santos, sino porque Dios es Santo, y está actuando en ella continuamente, y porque su fundador, Jesucristo, es Santo.

Por otro lado, todos los miembros de la Iglesia hemos sido hechos santos en nuestro Bautismo. Y todos, sin excepción, estamos llamados a la santidad, a ser santos. Para eso contamos con todos los medios de salvación y santificación que tenemos en la Iglesia Católica.

Somos pecadores, pero podemos ser santos, porque tenemos todas las ayudas necesarias para serlo dentro de la Iglesia que Cristo dejó fundada.

La Iglesia es Santa porque Dios santísimo es su autor; Cristo se ha entregado a sí mismo por ella, para santificarla y hacerla santificante; y el Espíritu Santo actúa en ella de manera constante.

Cristo cuida su Iglesia

La santidad es la vocación de cada uno de sus miembros y el fin de toda su actividad. Cuenta en su seno con la Virgen María e innumerables santos, como modelos e intercesores (CIC-C #165)

¿Por qué se llama Católica la Iglesia que Cristo fundó?

Católica viene del griego que significa “todo”. También significa “universal”.

La Iglesia es Católica, porque Cristo la llamó a profesar toda la Fe, a preservar y a administrar todos los Sacramentos, a proclamar la Buena Nueva a todos y la envió a todas las naciones.

Desde el primer siglo del Cristianismo era importante destacar que la Iglesia era Católica, es decir, universal, pues la Iglesia de Cristo no era solamente para los judíos, sino también para los gentiles o no-judíos, los que estaban cerca y los que estaban lejos de Jerusalén, en seguimiento a la orden de Cristo de llevar su mensaje a todos los rincones de la tierra (Mt. 28, 19).

¿Por qué también se dice que la Iglesia es apostólica?

Apostólica se refiere –por supuesto- a los Apóstoles.

La Iglesia es apostólica por su origen, ya que fue construida «sobre el fundamento de los Apóstoles» (Ef 2, 20); por su enseñanza, que es la misma de los Apóstoles; por su estructura, porque es instruida, santificada y gobernada, hasta la vuelta de Cristo, por los sucesores de los Apóstoles, que son los Obispos, los cuales están en comunión con el Papa, que es el sucesor de Pedro. (CIC-C #174)

domingo, 19 de octubre de 2014

El debate sobre el aborto no aborda opiniones privadas, sino un fenómeno público: una vida humana

Cuatro investigadores del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra conversaron acerca del aborto durante un encuentro en la Biblioteca de Humanidades del campus pamplonés. Con el objetivo de contribuir a desentrañar la complejidad de este fenómeno, arrojaron luz sobre él desde diversas perspectivas del conocimiento: la filosofía, la educación, el lenguaje y la ética en la vida pública.

En la reunión participaron David Thunder, del proyecto "Religión y sociedad civil"; Carlos Beltramo, de "Educación de la afectividad y de la sexualidad humana", Inés Olza, de "Discurso público"; y Mariano Crespo, de "Ley natural y racionalidad práctica".

¿En qué estado se encuentra el debate acerca del aborto?

Mariano Crespo (MC): El aborto implica la decisión sobre una vida nueva que se encuentra en un estado de inocencia absoluta. Cuando en los años 80 se empezó a hablar en España de su despenalización en tres casos concretos, Julián Marías publicó una serie de artículos en los que lamentaba la falta de un debate estrictamente racional acerca de esta cuestión. Este diagnóstico sigue vigente en la actualidad. No es infrecuente que las discusiones acaben en descalificaciones de las posturas de los otros, acusando de querer imponer determinadas convicciones subjetivas válidas solo individualmente o para un determinado grupo.

"Hay que combatir la idea de que una ley que proteja al nonato es un retroceso en el campo de los derechos"

¿Qué papel desempeñan las convicciones morales en este debate?

David Thunder (DT): No hablamos de la defensa de una postura privada o religiosa, sino de un fenómeno público: la vida de un ser humano y cómo este interactúa con la vida de la mujer que lo lleva dentro. Para mejorar la calidad del debate público se requiere más honestidad, reconocer que esta cuestión tiene una base de evidencia pública. Hay que superar los eslóganes y las frases hechas. Muchos consideran que está en juego un conflicto de opiniones personales que no se pueden arbitrar públicamente. Cuando esto es así, el debate se politiza: quien participa en él tiene un proyecto o un programa y quiere imponer su voluntad a cualquier coste. En Irlanda -mi país- se ha legalizado recientemente el aborto y ha ocurrido eso: algunos han tomado una postura y no han querido prestar atención a la evidencias biológicas y referentes a la salud de la mujer para buscar posibles soluciones cuando hay un aparente conflicto entre las dos vidas.

MC: Se piensa que quienes nos oponemos al aborto lo hacemos en virtud de determinadas convicciones religiosas, las cuales se consideran falsamente como expresiones de preferencias emocionales. De este modo, decir que el aborto es malo equivaldría a expresar una suerte de repugnancia moral a esa acción.  Así, lo que a uno le causa un disgusto emocional no tiene por qué disgustar a otros. Planteado en estos términos, el diálogo se trunca de raíz. Es cierto que muchos tenemos argumentos en contra del aborto basados en nuestra fe o muy vinculados a ella, pero eso no significa que se trate de preferencias emocionales radicalmente subjetivas que intentamos imponer. Antes de plantear la discusión en torno a los aspectos jurídicos y éticos relacionados con el aborto, sería imprescindible "descontaminar" la discusión en torno a esos temas tan candentes. En España esto está aún por hacer.

Entonces, ¿se está manipulando el lenguaje en torno al aborto para lograr su aceptación social?

Inés Olza (IO): Muchas veces gana quien hace un mejor uso del lenguaje. Resulta preocupante que abunden expresiones eufemísticas como "interrupción voluntaria del embarazo", presentes en el lenguaje técnico jurídico, los diccionarios académicos, las obras lingüísticas... Efectivamente, estamos hablando de embarazo y su cese es voluntario en el aborto. Pero la palabra "interrupción" alude a algo que para momentáneamente y luego tiene visos de seguir, cuando no es esto lo que ocurre. En lugar "finalización voluntaria del embarazo" se propone "interrupción" porque el vocablo se aproxima a lo que queremos decir pero evita la connotación de acabar definitivamente con algo. El eufemismo cunde porque se extiende rápidamente y se "digiere" con facilidad. Detrás hay una postura ideológica.

Carlos Beltramo: Cualquier palabra o expresión que rebaje el impacto social y personal del aborto se expande velozmente porque endulza la realidad. Probablemente, los más inmunes a esa palabra son quienes defienden la nueva vida. Con todo, el discurso provida también tiene cosas que aprender. Un especialista americano afirmó que nos habíamos equivocado durante años al centrarnos poco en la mujer y casi en exclusiva en el nasciturus, cuando ambos son víctimas. Es importante destacar que en ciertos embarazos –como por ejemplo el que es fruto de una violación– no hay una solución sin dolor, aunque pretendan hacernos creer que el aborto no conlleva sufrimiento. Debido a esto, los prochoice se han posicionado como los defensores de los derechos femeninos. Es frecuente que busquen justificar su posición con casos dramáticos y atípicos, sacados de contexto. Frente a esto, tendríamos que presentar historias de personas que decidieron seguir con su embarazo y son felices, así como fortalecer las investigaciones que poco a poco van revelando los efectos nocivos de lo que ya algunos denominan "síndrome post-aborto".

MC: La cuestión de la conquista ideológica del lenguaje no es novedosa. Tiene que ver con la sofística clásica. Hay dos formas de entender el lenguaje: al servicio de la realidad, para describir lo que sucede, o al servicio de una perspectiva ideológica que pretende influir en la conducta del otro. Por otra parte, el modo en el que los partidarios del aborto conciben la libertad procede de una determinada concepción de la autonomía moral, como si esta no tuviera ninguna referencia a criterios morales objetivos. Pero cabe preguntarse si esto es realmente así, si existen tales criterios que regulen la autonomía de la conciencia: algunos de ellos pueden ser valores como la vida humana propia y ajena.

"No hay una solución sin dolor, aunque quieran hacernos creer que el aborto no conlleva sufrimiento"

Con respecto a la cuestión de la libertad de decidir, ¿se debe considerar el aborto como un derecho?

IO: Las dos grandes palabras que se utilizan para defenderlo son "libertad" y "derechos" de la mujer. En España se ha asociado el avance de los progresivos supuestos del aborto a una consecución de libertades, a algo de lo que antes se nos privaba. Se ha expandido la idea de que en los años 80, en los inicios de la democracia, se empezó a conquistar un derecho que poco a poco se ha consolidado, y se considera que limitarlo es antidemocrático. Se pone el foco en esto y se ocultan los derechos que tiene el nonato.

DT: Mary Ann Glendon, catedrática de la Universidad de Harvard y colaboradora del ICS, ha comentado más de una vez que el concepto de derecho domina el debate en la vida pública en el mundo anglosajón. Pero tal y como señala, cuando se plantea una cuestión en términos de derechos, el debate se silencia y se corta: si yo creo que tengo un derecho y el otro me lo niega, percibo que me está atacando. En EE. UU. ese concepto ha desempeñado un gran papel en la defensa de las personas negras y es algo admirable. Pero cuando se extiende a cualquier debate público, inclusive el del aborto, no facilita abordar todos los aspectos de la cuestión.

¿Los derechos de la madre deben anteponerse a los del hijo?

DT: Observamos una paradoja: cuando es un hijo deseado, el niño tiene derechos, pero estos desaparecen cuando se trata de un embarazo no esperado. Nuestra sociedad se asienta en una base llena de incoherencias; una de ellas consiste en proclamar que todos los seres humanos tienen la misma dignidad, a la vez que se trata al no nacido como si no fuera un ser humano digno. El nonato presenta una situación de gran vulnerabilidad: resulta casi invisible socialmente y no puede defenderse con su propia voz. Precisamente, resulta llamativo ver cómo los grupos que han perdido su valor en la esfera pública a lo largo de la historia han sido colectivos que, por diversas circunstancias, no aparecían en los lugares destacados de la sociedad o no tenían un espacio para defender públicamente sus derechos, como ocurrió con los esclavos de EE. UU. Una serie de mecanismos sociales y políticos garantizan esa inferioridad y poco a poco hay que desmontarlos.

CB: Una de las principales barreras con las que nos encontramos para defender los derechos del no nacido es el continuo cuestionamiento y relativización acomodadiza de en qué momento podemos hablar de que estamos ante un ser humano. Esta debería ser una de las principales herramientas con las que contamos para establecer límites de acción, pero cuesta hacer que la sociedad reaccione adecuadamente frente a la evidencia científica. Si agregamos que el embrión no se ve y que en la cultura actual se ha tendido a invisibilizarlo socialmente, el problema se agrava. He ahí la importancia de educar desde la infancia para que todo el mundo sea consciente de que, antes de convertirse en adulto, pasó por las etapas de cigoto, embrión y feto, y que su vida continuará sin solución de continuidad hasta la muerte. En el proyecto "Educación de la afectividad y de la sexualidad humana" somos conscientes de la importancia de lo visual en la cultura actual y en el material escolar que elaboramos trabajamos mucho con ilustraciones que ayudan a generar en los niños, los padres y los docentes un sustrato emocional sobre el que se asienten los conocimientos. Porque una cosa es que la embriología sepa de sobra que allí hay una persona y otra muy distinta que el niño aprenda a apreciar al hermanito "desde el primer momento" o que conozca que él fue un cigoto y que eso es muy bueno.

"Es incoherente proclamar que todos tenemos la misma dignidad y tratar al no nacido como si no fuera un ser humano digno"

¿Qué argumentos válidos se pueden sostener para defender la cultura de la vida?

MC: En términos positivos, habría que esforzarse por hacer la distinción clásica entre acto y persona: rechazamos los actos cometidos por determinadas personas, no a estas.  También habría que destacar que, entre los derechos humanos, unos son más básicos que otros. El derecho a la vida se fundamenta en la condición ontológica del ser humano frente a otros derechos que exigen un cierto desarrollo de la conciencia humana (por ejemplo, no tendría sentido reconocer el derecho de un niño de siete años a casarse con una amiga de su edad). El primer tipo de derechos se tiene por el simple hecho de ser persona y el Estado debería protegerlo.

CB: Hay que combatir la idea de que una ley que proteja al niño por nacer es un retroceso en el campo de los derechos. El discurso debería centrarse en hablar de progresar en otras líneas: la búsqueda de una mayor protección de ese niño no nacido, de la ampliación de sus libertades, etc. Esto requiere emplear un lenguaje que remita a cambio positivo para reemplazar el de regresión. Por ejemplo, se podría explicar el daño que se ha hecho a las madres con las leyes anteriores y cómo se quiere modificar el rumbo en ese sentido. A lo largo de la historia ha habido grandes líderes que han dicho cosas en contra de la cultura dominante y que han sido aceptadas poco a poco. En estos momentos contamos con el papa Francisco. Cuando era arzobispo de Buenos Aires, solo se refería al aborto en el contexto del compromiso social del mensaje de Cristo, en situaciones como bautizos de hijos de madres solteras en una villa miseria o en Semana Santa, mientras lavaba los pies a niños. Así se entiende que el mensaje es de amor y protección de toda vida humana, lo que hace más comprensible lo que se propone.

IO: No sé cómo acabar con la idea de que ampliar supuestos constituye un progreso, pues el lenguaje está muy arraigado. Parece que las sociedades avanzan irremediablemente y que una nueva ley implica la conquista de determinadas libertades. Afirmar que la ampliación de los supuestos legales del aborto va contra los derechos fundamentales se considera opuesto a la idea de esperanza y de progreso. Quizá la clave consiste en subrayar cómo se avanza paralelamente en otras líneas que antes se habían dejado de lado, de modo que la balanza se equilibre.

DT: Las organizaciones provida de Irlanda han aprendido que lanzar argumentos en una esfera pública que cada vez defiende menos la vida del no nacido no conduce a ninguna parte si no viene acompañada de la educación en los colegios, las universidades… Esta es la manera de cambiar poco a poco la cultura.