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LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, SUS PELIGROS Y ALCANCES

sábado, 11 de diciembre de 2010

La "pobreza" a la peruana

Luis García Miró Elguera acierta en su columna editorial como director de diario Expreso del Peru revelando la triste realidad de nuestro país pésimamente gobernado por socialistas arcaicos que nos vacían los bolsillos a través de exagerados y complicados impuestos que asfixian sin asco a los pobres enriqueciendo a los corruptos:

Un correo electrónico que llegó a nuestras manos grafica la patética realidad de todo país que se jacta de estar protegido contra el imperialismo del Primer Mundo, poniendo barreras arancelarias a bienes a los que califica de "suntuarios" –en contraste con lo que en los países desarrollados se conoce como instrumentos de trabajo, cuando no de primera necesidad– y fijando altas tasas de impuestos –a renta y a las transacciones comerciales– para gravar "a los que más tienen".

El documento contrasta el presupuesto de un peruano contra el de un norteamericano, en casos elementales como la compra de automóviles –un "lujo" en sociedades primitivas como la nuestra y un bien de trabajo o elemento de transporte básico en los países desarrollados–, pasando por los tributos, el interés bancario, la energía, la gasolina, etc.

Es evidente que a lo largo de las décadas el mundo ha avanzado en forma diametralmente opuesta a la mentalidad de pato del político criollo, que insiste en gravar el progreso a costa de mantener en la inopia a la población.

Acá la creencia errada es que subiendo los aranceles y los impuestos los peruanos estaremos mejor porque de esa manera nos defendemos de la invasión manufacturera del mundo avanzado, a la vez que los menesterosos vivirán mejor fruto de la sobretributación a los ricos.

Pero la realidad del mundo revela que este pensamiento socialistoide es uno de los mejores instrumentos de atraso para el ser humano. País donde se aplican estas ideas trasnochadas, país que vive en el ostracismo.

"¿Cómo puedes llamarte pobre –pregunta el norteamericano a su "indigente" amigo peruano– si eres capaz de pagar tres veces más que yo por la gasolina, o si estás dispuesto a asumir tarifas de teléfono, celular y electricidad 80 % más caras que las que yo pago en EEUU?, ¿Cómo te consideras pobre –insiste el estadounidense– si pagas el triple que yo por servicios bancarios y las tarjetas de crédito?, ¿Con qué cara te llamas pobre si pagas US$ 38 mil por el mismo auto que a mí me cuesta US$ 20 mil?¡No te entiendo!", clama con toda razón el amigo norteamericano, a quien los ineptos políticos peruanos consideran peyorativa y erradamente rico. "¿Cómo me hablas de pobreza si pagas 19 % por IGV, mientras yo pago por lo mismo 6 %?, ¿Por qué te sientes paupérrimo si eres capaz de llegar a pagar hasta 320 % de impuestos por artículos ´de lujo´ como combustibles, gas, alcohol o cigarros, cerveza, etc.?¿Porqué alucinas que eres pobre si, a diferencia mía, tú pagas por adelantado los tributos a las ganancias y a los bienes personales, mientras acá en EEUU no pagamos impuesto a la Renta si ganamos menos de US$ 3 mil –S/.9 mil– al mes? ¿Y por qué insistes en ser pobre si pagas 38% o más de intereses sobre tu tarjeta de crédito, cuando yo pago sólo 7.5 %, o si asumes un impuesto automotor de mil soles por cada auto, cuando aquí pagamos US$ 15 dólares por lo mismo?" Y las interrogantes siguen y siguen en la misma dirección.

La verdad es que vamos a contrapelo de lo que necesita una sociedad para salir del atávico atraso en que se encuentra desde hace dos siglos.

El nuevo gobierno que se instale el 28 de julio del año entrante necesita impulsar la verdadera transformación del Perú, modernizando el concepto de Estado según la realidad contemporánea y la coyuntura global del mundo del progreso.

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