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LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, SUS PELIGROS Y ALCANCES

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Gays, abortos, drogas, masones y las diabladas

A raíz de una serie de experiencias, gracias a los medios digitales y a la tecnología de las comunicaciones, desarrollé mi propia teoría sobre el porqué mis comentarios son blanco de ironías y burlas de ciertos segmentos. Esta teoría va tomando cuerpo, empieza a ser una realidad palpable.
Para una visión óptima de mis conclusiones simplemente hay que percibir que en el mundo de los medios de información no hay respeto tanto para el lector como para el protagonista de la noticia. Violan la privacidad, incitan a la pornografía, hay sangre por doquier, atacan difamando el honor y lapidan públicamente a las víctimas, sean personas o instituciones.
Así nos damos cuenta de quienes están detrás de la pluma y las imágenes, de la parcialidad en el modo de informar, de los que convierten en “verdades relativas” los valores y la moral.
Informándonos con dichos medios nos sucede lo mismo que nos sucedía cuando éramos pequeños con los cuentos de hadas, los creíamos. Este fenómeno sucede porque no nos damos el tiempo necesario para nosotros mismos, no razonamos lo que nos transmiten (salpican), también porque la gota poco a poco perfora la roca. Miente, miente que algo queda.
Volviendo a los autores de las noticias, películas, imágenes y opiniones, basta hacer una tour por las estaciones de televisión, radio, prensa y los sets de películas. Encontraremos homosexuales, drogadictos, promiscuos y relativistas (la verdad y la moral no son las mismas y únicas, cada uno tiene su propia verdad y su propia moral). No es casualidad que esos ambientes están entre los lugares de mayor incidencia de enfermedades venéreas y psiquiátricas.
Es de allí de donde proceden las mofas, los escarnios y los ataques abiertos contra la Iglesia Católica, contra sus fieles y sacerdotes, para convencerse del bombardeo hay que seguirlos, escucharlos y leerlos.
Promueven el asesinato más asqueroso y peor que la Alemania Nazi, el aborto. El aborto se ha practicado tanto que se calcula que ha perecido la tercera parte de la humanidad, deberíamos ser nueve mil millones de seres humanos pero somos seis mil millones, porque el aborto ya mató a tres mil millones. A esto hay que sumar los embriones desechados en la fecundación In Vitro, las píldoras que evitan el implante del embrión, etc. Negar que el embrión es un ser humano es negar que en el momento de la concepción Dios crea un alma única, y así se llama hombre, en ese preciso momento. Negar esta verdad es negar la sagrada concepción de Jesucristo, es negar al mismo Dios. El aborto es un gran negocio de miles de millones de dólares que proceden de la muerte de los inocentes no nacidos. ¿Derechos feministas? no, acción diabólica.
También promueven el uso de drogas ilícitas, las que desencadenan la psicopatía y la psicosis destruyendo al individuo y su familia, nadie se salva. Es más fácil que el diablo entre en un hombre drogado que en uno sobrio y con valores. Hay drogas que llevan hasta el acto de homicidio, como la pasta básica de cocaína, y otras que son la puerta de entrada de las más fuertes, como la marihuana.
La “nueva sociedad”, progresista y moderna (¿?) es un gran mercado de consumo donde se mueven miles de millones de dólares.
En el mundo gay se comercializa la pornografía y la droga con mucho éxito, es el comercio del hedonismo y el desenfreno sexual, sin límites y sin tabúes, pero escondido, sin que nadie se atreva a contarlo porque sería inmediatamente marginado y aplastado con la intolerancia fanática.
Un viejo gay que entre a un bar gay dará la sensación, entre los presentes, de que entró la parca. Alguien que ya no da satisfacción (el viejo gay) y es desechado como nosotros desechamos la basura inmediatamente que la olemos, ya no sirve para el disfrute. Ese es el futuro de todo gay que se vuelve viejo, desechado, solo, repelido, marginado y olvidado. Sin embargo esto no lo dicen las organizaciones gays, es un secreto repulsivo y bien guardado.
Un “matrimonio” gay no dura nada. La pareja inmediatamente es infiel, es la búsqueda de nuevos placeres, no hay rutina porque para ellos no les satisface los “placeres” con la misma pareja. No se ha podido probar que una pareja gay haya durado más de un año, ni las famosas y ni las poco conocidas, salvo que el dinero los mantenga enlazados, aunque también duran poco.
El secreto de un bar gay está en el baño, donde se dan los desenfrenos sexuales en grandes cantidades, o como enlace para adquirir una pareja para un solo momento de desenfreno sexual en un hotel o un departamento. El bar gay no sirve para otra cosa que no sea el sexo y el comercio sexual sin límites que deja pingües ganancias.
No hay gay que haya alcanzado la felicidad, siempre la busca y nunca la alcanza. La felicidad para él es la satisfacción sexual, esos breves momentos, y luego sale a seguirla buscando con otro, siempre insatisfecho, y vuelve a buscar nuevamente e infinitamente.
Para ellos esto tiene una razón de ser, que increíblemente justifican, ateniéndose al equívoco razonamiento de que el fin justifica los medios. Y este razonamiento procede del individuo que es el enemigo de la Iglesia, de la humanidad y de la naturaleza, de la creación entera: el Diablo. También los medios lo esconden, incluso dicen que pensar en su existencia es de mentes medievales, retrogradas y fundamentalistas. Incluso no hacer caso a lo que estas personas dicen lo llaman intolerancia. Que ridículo, los intolerantes nos tachan de intolerantes.
Estamos hablando del diablo, del mismo Lucifer, ser extraordinariamente inteligente y poderoso (ángel, pero malo), sagaz y manipulador, que odia hasta el limite al hombre hecho a imagen y semejanza de Dios, al hombre glorificado por Jesús desde el momento en que Él se encarnó.
Los católicos no debemos temerle siempre y cuando seamos como la Santa Iglesia manda, caemos por nuestras debilidades pero nos levantamos con la Cruz de Cristo, con los recursos que Cristo dio a su Iglesia para la salvación de la humanidad (Quien come mi carne y bebe mi sangre tendrá vida eterna). Debemos saber que la Santa Iglesia es la única institución que perdura ya más de dos mil años y que sus antiguos enemigos se convirtieron en polvo, como que los actuales y futuros enemigos también se convertirán en polvo mientras que Ella perdurará hasta el fin de los tiempos. Y esto es porque Ella es el Cuerpo Místico de Cristo, su fundador, y lo que le pertenece a Dios es infinitamente más fuerte y perdurable que lo que le pertenece a Satanás.
Así como Jesús nos dio gratuitamente la salvación nosotros tenemos la obligación de transmitirla también gratuitamente. Así como Jesucristo dio su vida por nosotros también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos, padres, hijos y amigos (también incluidos los enemigos). Y la mejor forma de hacerlo es obedeciendo la voluntad de Dios, es entablando una batalla frontal contra los soldados de Satanás, y con el cuerpo al frente, pero con la caridad de Dios que es amor infinito sin discriminación. Pero nunca debemos callarnos, estamos obligados a contestar, a denunciar, y la única verdad prevalecerá, porque el ejercito de Dios es invencible. Es cuestión de recordar a nuestros santos mártires, mientras más los asesinaban más crecía la Santa Iglesia, mientras más perseguían a la Santa Iglesia ésta más se regaba por el mundo.
La prensa nos hace creer que vamos achicándonos, que vamos desapareciendo, pero eso es mentira publicitaria. Estrategia de masones, gays y drogadictos, estrategia de la unión de bandas satánicas enemigas de la creación que se van quemando con su propia publicidad, y eso se nota en el cansancio del pueblo, ya se aburre de tanta vulgaridad y mentira, y empiezan a mirar hacia dentro de si mismos, a sus corazones, corazones en donde se encuentra la semilla que Dios plantó en cada uno de nosotros, el alma que procede de Dios mismo y que clama por volver a su creador, único medio de encontrar la verdadera paz, la gran satisfacción.
Hurga en tu alma, acércate a Dios, acude a su Santa Iglesia, entrégate por entero, y notarás que la paz te invade, que el ruido exterior se acalla, que te rodea la felicidad, que dejas de ser esclavo de los grupos satánicos como los grupos gay, los masones, los promiscuos, los mentirosos, los abortistas, los soberbios y las drogas, distinta porquería pero de un mismo saco.
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