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LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, SUS PELIGROS Y ALCANCES

sábado, 15 de enero de 2011

Apostasía y campañas publicitarias

“Distinguido Señor: por la presente quiero comunicarle, de forma resolutiva, mi voluntad de que sea destruida, de forma inmediata, toda referencia a mi persona en sus ficheros y archivos parroquiales”. Así comienza uno de los formularios que existen para que los bautizados que quieren dejar de ser católicos se dirijan a la Iglesia solicitando su “baja”. Aunque no son muchos los que se acercan a los obispados y parroquias para este proceso –y menos los que lo concluyen– llevan provocando un cierto ruido mediático en los últimos años en España. Y es que, aunque se trata de actos libres y personales, detrás de ellos hay corrientes y grupos que promueven la apostasía de la fe católica. Siendo un terreno delicado, en el que hay que respetar a la persona y sus decisiones, sobre todo en lo que respecta a algo tan sagrado como la conciencia, es preciso, no obstante, mirar con detalle al entramado ideológico interesado que subyace.

Una sencilla búsqueda por Internet nos da una idea de todo lo que se mueve, aunque no siempre queden claras las filiaciones y vinculaciones. En primer lugar, nos encontramos con personas que se han agrupado para “defender” ante la “malvada jerarquía” de la Iglesia, que no hace más que “poner trabas”, el derecho a renunciar a la comunidad eclesial. Estos grupos son muy activos y beligerantes, y emplean muchos esfuerzos para ayudar a la gente a apostatar, facilitando documentos, formularios y hasta apoyo legal. De la voluntad personal de dejar la Iglesia se pasa a un activismo que, es de suponer, tiene que contar con alguna financiación o apoyo externos.

En segundo lugar, diversas organizaciones de izquierda (aquí la etiqueta “progresistas” estaría fuera de lugar) han hecho de esta campaña una de sus banderas de aparición pública. Como la cuestión religiosa en España está como está, y sigue teniendo un indudable tirón mediático –y demagógico–, se erigen en defensoras de la libertad del individuo ante una superestructura que lo considera como miembro suyo y así se sigue “aprovechando” del ciudadano.

Muy vinculado con esta corriente está el hecho de que los movimientos que forman parte del “lobby gay” sean los principales promotores, a día de hoy, de la apostasía, tanto en España como en otros países occidentales. Poco me importa que me tachen de homófobo, cuando se trata de un hecho fácilmente constatable por cualquier persona que sepa leer un periódico, o sin llegar a eso, viendo la televisión. Las plataformas de presión de los homosexuales (o empresas publicitarias, si quieren verlas así) están llevando a cabo una fuerte campaña de promoción de la apostasía. ¿Quién no ha visto, por ejemplo, a los representantes de COGAM con varias cajas ante la puerta del Arzobispado de Madrid, llevando 1.500 solicitudes de apostasía? Documentos personales, sí. Entregados por una organización ante todos los medios de comunicación, también.

Y llego a donde me interesa. Hay otros intereses ocultos que pocas veces salen a la luz. Algunas sectas están moviendo este tema, en una campaña de desprestigio de la Iglesia católica y, por extensión, de la religiosidad más institucional. La primera de ellas, el Movimiento Raeliano, que entre otras extrañas actividades vinculadas a su creencia en los extraterrestres, dirigen una importante corriente de promoción de la apostasía (ligada a su defensa de la homosexualidad y a su participación en las cabalgatas del “orgullo gay”). Los raelianos llevan ya desde el año 2001 invitando a los cristianos (no sólo católicos) a “desapuntarse”, bajo el lema: “bautizar inconscientemente... apostatar conscientemente”. Para apoyar esta extravagante promoción han creado una web en varios idiomas en la que hacen un repaso a los casos más sonados de pederastia por parte de miembros del clero, para convencer de la maldad de las grandes Iglesias.

Para facilitar esta renuncia religiosa, ofrecen las direcciones de obispados de todo el mundo, y la posibilidad de descargar on-line un “acta de apostasía o solicitud de desbautización”, lista para rellenar y enviar a la propia parroquia y al obispado correspondiente, y con amenazas de acciones jurídicas. Su web www.apostasie.org es, de hecho, una de las más importantes acerca de este tema a nivel mundial. Comenzaron promoviendo la apostasía entre los pueblos indígenas, y luego la orientaron hacia el colectivo homosexual, asegurando que la secta, frente a las Iglesias cristianas, es el único grupo religioso que lo apoya. Un tanto importante a su favor popular.

Y ya no esconden su autoría de la campaña, como puede leerse en un comunicado en el que se dirigen, sobre todo, a homosexuales, personas divorciadas o que hayan abortado: “Los miembros del Movimiento Raeliano Internacional, van a salir a la calle por todo el mundo para lanzar una campaña de incitación a la Apostasía, distribuyendo formularios muy simples para que sean enviados a los obispos de la zona donde los católicos han sido bautizados. Apostatar, no es renegar de Jesús ni de su mensaje, sino solamente de una organización que traiciona sus Mensajes de amor y de justicia y que continúa haciéndolo”. El interés propagandístico y proselitista es claro, al terminar su comunicado recordando: “El Movimiento Raeliano cuenta con 55.000 miembros en 84 países. Ver www.rael.org”.

No es la única secta que está detrás de estas campañas. Una anécdota: en 1999 se pudo ver en las calles de algunas ciudades españolas una pegatina con un obispo tachado y una dirección de Internet: www.revo.org. Esta página, titulada “Jesucristo el Revolucionario”, viene a defender aquello de “Cristo sí, Iglesia no”... ofreciendo al final un vínculo con la página principal de la secta Vida Universal, dirigida por una profetisa alemana a la que habla directamente el Espíritu Santo. ¿Casualidad? No. Si observamos con más detalle esta web, aparecen grandes críticas a las Iglesias cristianas como traidoras al evangelio, y se hace una invitación directa: “Nosotros proponemos: salirse de las Iglesias institucionales para poder seguir los pasos del Nazareno”. Bien claro.

Hay muchos intereses detrás de la promoción de la apostasía, y aquí he repasado solamente algunos que conozco. Es difícil observarlos y rastrearlos, pero están ahí. Repito que hay que respetar la decisión de una persona que, por las circunstancias que sea, decide dejar la Iglesia formalmente (porque hay que mirar también la gran apostasía silenciosa de tanta gente...). Recibirla, atenderla y sufrir por su marcha, pues es un miembro de la familia de los seguidores de Cristo que decide irse voluntariamente. Pero también hay que ser lúcidos para discernir qué ideologías o motivaciones hay detrás de las grandes campañas que pueden condicionar a las personas. Y sobre todo a los sencillos, que son siempre los más indefensos. Se les puede estar manipulando cuando se les vende una supuesta libertad.

Un artículo de Luis Santamaría
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